214 jóvenes de dos batallones de la Cuarta Brigada culminaron su proceso de acompañamiento
Durante dos meses participaron en ocho sesiones de terapia cognitivo conductual y fortalecieron sus proyectos de vida. La estrategia los conecta con oportunidades de formación, mentoría, educación y empleo para su regreso a la vida civil.

Foto: Cortesía Cuarta Brigada

Medellín, Antioquia
Son 214 los jóvenes que prestan su servicio militar en dos batallones de la Cuarta Brigada de Medellín. Estos acaban de culminar su proceso de formación y acompañamiento con el programa Parceros de la Administración Distrital.
En medio del proceso de acompañamiento, recibieron por dos meses ocho sesiones de terapia cognitivo-conductual, un proceso que les permitió fortalecer el manejo de sus emociones, la toma de decisiones y la construcción de sus proyectos de vida en torno al regreso a la vida civil.
El programa Parceros busca ampliar las alternativas de los jóvenes y fortalecer sus capacidades para construir un mejor mañana y prevenir factores de vulnerabilidad. Así es como lo asegura Paulina Patiño, coordinadora del programa:
“Estos jóvenes no solamente tienen acompañamiento psicosocial. Hoy se gradúan de un programa que les ha ofrecido oportunidades reales y, sobre todo, que los ha acompañado para que sean mejores seres humanos y puedan cumplir sus sueños”,
Por su parte, el secretario de la Juventud, Ricardo Jaramillo, añadió: “Parceros los acompaña antes de que aparezcan esos riesgos, fortaleciendo su bienestar, su salud mental y conectándolos con oportunidades de educación y empleo.
Esta nueva cohorte representa una ruta para que más jóvenes regresen a sus hogares
Desde 2024, el programa ha atendido a 12.481 personas y ha graduado a 9.211 participantes, consolidándose como una estrategia de prevención y generación de oportunidades para los jóvenes de Medellín.
Los 1.318 participantes han logrado acceder a un empleo, lo que representa el 27 % de la población económicamente activa. 4.840 han sido acercados a procesos de estudio,, 128 han recibido becas, 606 emprendimiento y 455 personas privadas de la libertad.
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La soldado del Batallón de Apoyo, Cristian Perea, aseguró que la experiencia representó un cambio significativo para su proceso de vida: “Aprendí a manejar mis emociones, a controlarme más, tener mayor madurez. Me ayudó a entender que todo momento se puede controlar, todo pensamiento se puede cambiar y todo se puede mejorar”.




