Analistas advierten riesgo de más violencia por porte de armas en Norte de Santander
La medida del Gobierno genera preocupación por el posible aumento de armas en las calles.

Foto: Referencia. / Image taken by Mayte Torres

Norte de Santander.
El levantamiento de la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego podría representar un nuevo desafío para la seguridad en Norte de Santander.
Así lo advierte el analista político Jorge Mantilla, quien llama la atención sobre los posibles efectos de la medida en una región golpeada por el sicariato, el accionar de estructuras delincuenciales y los hechos de intolerancia.
Mantilla explicó que la decisión permite que las personas que ya cuentan con un permiso vigente para portar armas puedan volver a llevarlas consigo, después de varios años en los que únicamente estaba autorizada su tenencia.
El analista considera que la flexibilización podría tener consecuencias en materia de violencia, especialmente por el contexto que enfrenta el departamento.
“Es una decisión compleja y problemática, teniendo en cuenta que lo que muestra la evidencia internacional es que la flexibilización del porte de armas puede conducir a aumentos de la violencia”, señaló.
La preocupación también está relacionada con la capacidad de respuesta de las autoridades en Cúcuta y su área metropolitana.
Según Mantilla, la Policía Metropolitana tendrá que asumir mayores controles para establecer cuáles de las armas que circulan cuentan con los permisos correspondientes y cuáles hacen parte del mercado ilegal.
“Supone una complejidad para la Policía Metropolitana de Cúcuta, que además de tener un pie de fuerza escaso para los enormes desafíos que tiene la ciudad y la región, pues ahora va a tener que ejercer mayores controles en calle”, indicó.
El analista también advirtió sobre otro posible efecto: el incremento de hechos de violencia derivados de riñas e intolerancia, teniendo en cuenta que, según explicó, cerca del 40 % de los homicidios en Colombia estarían asociados con este tipo de situaciones.
A esto se suma la posibilidad de que la medida genere mayores incentivos para que ciudadanos recurran a las armas como mecanismo de defensa ante la percepción de inseguridad.
Por ello, Mantilla considera fundamental fortalecer los controles sobre los permisos y la circulación de armas, además de aumentar la capacidad de las autoridades para identificar y combatir el tráfico ilegal.
“Al final, es importante recordarle a los oyentes que las armas de fuego están diseñadas para matar, no para disuadir”, puntualizó.




