Lucas Murillo ya va rumbo a Bucaramanga para recibir atención especializada
El niño cucuteño fue trasladado este lunes tras la autorización de la Nueva EPS.

Lucas Murillo está siendo trasladado a Bucaramanga. / Foto: Ana María Rueda. / La fotografía publicada es autorizada por sus padres.

Cúcuta.
Después de meses de espera y de una solicitud que el propio Lucas Murillo, de siete años, hizo al presidente de la República, el niño cucuteño ya salió de Cúcuta rumbo a Bucaramanga, donde será atendido en la Fundación Cardiovascular de Colombia.
La familia confirmó a Caracol Radio que el traslado finalmente se hizo realidad y que Lucas será recibido en la institución donde nació y donde ya ha sido atendido en diferentes oportunidades.
Sus padres, Andrea García y Luis Murillo, expresaron su agradecimiento a las personas que ayudaron a visibilizar el caso, al Gobierno Nacional y a la Nueva EPS, luego de que se lograra destrabar el proceso para garantizar la atención que venían solicitando.
“Nos sentimos agradecidos, inmensamente bendecidos también por Dios por todo lo que han hecho ustedes, todas las personas que han intervenido en esta situación, que han querido reenviar este video. Agradecidos con el Presidente, con la Ministra y también con la Nueva EPS”, señaló Andrea García.
La madre de Lucas reconoció que durante este proceso también enfrentaron dificultades con la EPS, pero aseguró que hoy la familia prefiere quedarse con la respuesta que finalmente recibieron.
“Es triste que fuera por un video que tuviéramos ese servicio, pero también nos sentimos alegres de ver que nos han dado respuesta”, dijo.
Ahora la prioridad está puesta en la llegada de Lucas a Bucaramanga. De acuerdo con su madre, el menor será valorado por el equipo médico de la Fundación Cardiovascular y el especialista en falla cardíaca que conoce su caso ya tendría preparado un plan de manejo.
“Me han dicho que el doctor Castro, que es el de falla cardíaca, que conoce a Lucas, ya le tiene un plan de manejo”, explicó Andrea.
Para sus padres, este traslado representa una nueva oportunidad para que el niño sea evaluado por los especialistas que conocen su compleja condición cardíaca y se determine cuál será el camino a seguir.
La familia también espera que lo ocurrido con Lucas sirva para visibilizar las dificultades que enfrentan otros pacientes pediátricos que requieren atención especializada fuera de Norte de Santander.
“Sabemos que ahora se nos abre esta brecha no solamente para Lucas, sino también para los demás niños acá en Cúcuta y en todo el país, porque yo sé que hay muchos niños que en estos momentos están así, en esa situación como Lucas, que necesitan que los vean los especialistas”, manifestó su madre.
Lucas ya está en camino. Ahora la esperanza de su familia está puesta en la valoración que recibirá en Bucaramanga y en las decisiones que tomen los especialistas frente a su tratamiento.




