Que el presidente fije su mirada para combatir la minería ilegal: Personero de Ataco, Tolima
Según Jean Cumbre, el sur del Tolima merece tener nuevamente la paz y tranquilidad que ha perdido desde que hace dos años llegó la minería ilegal.


Tolima
En dialogo con Caracol Jean Cumbe Lozano, personero del municipio de Ataco, Tolima, se refirió a la difícil situación que se vive en este municipio y en gran parte del sur del departamento con la expansión la minería criminal que no solo ha arrasado con más de 400 hectáreas de bosque, sino que también ha disparado los hechos violentos.
“El sur del Tolima merece tener nuevamente paz y tranquilidad, y que el presidente, Abelardo de la Espriella, fijen su mirada en combatir efectivamente la minería ilegal, esto se debe hacer de la mano con la fuerza pública que siempre ha tenido la intención de combatir este flagelo que completa los dos años”, resaltó el personero del municipio de Ataco.
Según Jean Cumbe, los habitantes del sur del Tolima esperan que el gobierno nacional tome las medidas de seguridad que permitan devolverle la tranquilidad a esta zona del departamento golpeada por la violencia y la minería ilegal.
“Pero de la mano con la intervención en materia de seguridad, debe llegar la inversión social que merece este sur para que vuelva a ser un punto importante para la economía del departamento”, dijo el jefe del Ministerio de Público en el municipio de Ataco.
¿Cómo está la seguridad en el sur del Tolima?
Jean Cumbe Lozano, personero del municipio de Ataco, aseguró que la violencia se ha recrudecido al punto que hace una semana fueron asesinados dos miembros de la Policía lo que genera temor entre la población.
“Se le ha pedido al señor alcalde extremar las medidas de seguridad de la mano con la fuerza pública, se han hecho algunas restricciones en el municipio, esperemos que den fruto por el bienestar de la población civil”, destacó.
Finalmente, aseguró que saben que personas foráneas han llegado a ejercer la minería ilegal en el municipio de Ataco, pero que existe aval de los dueños de los predios para que se hagan las intervenciones, por lo que llamo esta operación como un concierto para delinquir.




