Crean mesa técnica para vigilar obras del corredor Ciénaga-Barranquilla y proteger la Ciénaga Grande
La decisión fue adoptada durante una reunión entre la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, y los ministros designados de Transporte, Elsa Noguera, y de Ambiente, Fabio Arjona.

Crean mesa técnica para vigilar obras del corredor Ciénaga-Barranquilla y proteger la Ciénaga Grande. Mesa técnica para proteger la Ciénaga Grande. /Cuenta de X Elsa Noguera.

La construcción de los viaductos del corredor Ciénaga-Barranquilla contará con una mesa técnica permanente que hará seguimiento al desarrollo de las obras y sus posibles impactos sobre la Ciénaga Grande de Santa Marta. La decisión fue adoptada durante una reunión entre la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, y los ministros designados de Transporte, Elsa Noguera, y de Ambiente, Fabio Arjona.
Durante el encuentro se acordó que esta instancia sesionará cada 15 días con la participación de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales -ANLA-, la concesión Sierra Mar y la interventoría, con el propósito de revisar el avance del proyecto, evaluar posibles afectaciones ambientales y verificar el cumplimiento de las medidas de protección de la Ciénaga Grande.
La gobernadora Margarita Guerra reiteró que desde el departamento se respalda el desarrollo de la infraestructura vial, pero insistió en que la obra debe ejecutarse sin poner en riesgo el ecosistema. “Queremos una vía amigable con el medio ambiente”, expresó la mandataria al insistir en que el desarrollo de la infraestructura debe ir de la mano con la conservación de la Ciénaga Grande.
Por su parte, la ministra designada de Transporte, Elsa Noguera, aseguró que la nueva doble calzada no será únicamente una obra de movilidad, sino un proyecto pensado para beneficiar a las comunidades y proteger el entorno. Señaló que la infraestructura buscará integrar una movilidad más segura y eficiente con la recuperación de los manglares, la protección de la biodiversidad y el fortalecimiento de actividades económicas como la pesca artesanal y el turismo.
Con estas decisiones, las autoridades buscan que el proyecto vial no solo mejore la conexión entre Magdalena y Atlántico, sino que también se convierta en un modelo de desarrollo sostenible, donde el crecimiento de la infraestructura esté acompañado de acciones concretas para preservar uno de los ecosistemas más importantes del Caribe colombiano.




