Juan José Peláez resultó herido durante la final de la Liga Colombiana: esto es lo que se sabe
La final entre Nacional y Junior dejó un preocupante episodio de intolerancia que afectó a un equipo de transmisión.


La gran final de la Liga 2026-I, que consagró a Junior de Barranquilla como campeón tras imponerse 3-1 en el marcador global frente a Atlético Nacional, dejó imágenes de emoción, tensión y celebración. Sin embargo, la fiesta del fútbol colombiano también estuvo acompañada por un lamentable incidente que se presentó en uno de los sectores del estadio Atanasio Girardot y que terminó afectando al equipo de transmisión oficial del compromiso.
El hecho ocurrió durante el primer tiempo del encuentro, cuando Nacional buscaba descontar la amplia diferencia conseguida por Junior en el partido de ida. Sobre la media hora de juego, el conjunto antioqueño celebró lo que parecía ser la apertura del marcador gracias a una acción protagonizada por Andrés Román. No obstante, tras la revisión de la jugada, el tanto fue invalidado por posición adelantada, una decisión que generó inconformidad y fuertes reacciones en algunos sectores de la tribuna.
Le puede interesar: ¡Junior campeón de la Liga 2026! Se corona bicampeón y levanta su estrella número 12 en Medellín
En medio de ese ambiente de tensión, un aficionado habría golpeado uno de los vidrios de la cabina de transmisión ubicada en el escenario deportivo. El impacto provocó que el cristal se rompiera y varias esquirlas alcanzaran a uno de los integrantes del equipo periodístico, quien sufrió una lesión en una de sus manos y tuvo que abandonar momentáneamente sus labores para recibir atención médica.
Durante la transmisión del compromiso se informó que el afectado fue atendido rápidamente por el personal de salud presente en el estadio. Asimismo, las autoridades actuaron de inmediato y lograron identificar y capturar al responsable del hecho, evitando que la situación pasara a mayores dentro del recinto deportivo.
Lea aquí también: ¡Junior campeón de la Liga 2026! Así quedó el palmarés de títulos en el fútbol colombiano
Posteriormente, emitió un comunicado en el que rechazó categóricamente cualquier manifestación de violencia dentro de los escenarios deportivos y expresó su solidaridad con el integrante de su equipo afectado por el incidente. Desde el canal también destacaron la rápida respuesta del cuerpo médico y de las autoridades encargadas de la seguridad del evento.
“Desde Win Sports rechazamos de manera categórica los hechos de violencia ocurridos en el estadio Atanasio Girardot durante la final entre Atlético Nacional y Junior, donde nuestra cabina de transmisión fue objeto de un ataque que puso en riesgo la integridad de nuestro equipo periodístico y dejó herido a nuestro comentarista Juan José Peláez.
Lamentamos profundamente lo sucedido y expresamos nuestra solidaridad con Juan José, a quien acompañaremos en su proceso de recuperación, así como con todos los profesionales que se vieron afectados por este lamentable episodio mientras cumplían con su labor de informar a millones de aficionados en todo el país.
Hacemos un llamado a todos los hinchas, clubes, autoridades y actores del fútbol colombiano para que trabajemos juntos en la construcción de escenarios seguros, respetuosos y libres de violencia. La pasión por los colores y el amor por un equipo jamás pueden convertirse en una justificación para poner en peligro la vida o la integridad de los demás. En Win Sports seguiremos comprometidos con nuestra misión de llevar el fútbol colombiano a todos los hogares, promoviendo los valores del deporte, el respeto y la sana convivencia."
Le puede interesar: ¿Cuánto dinero ganó Junior por ser campeón de la Liga Colombiana? Conozca la millonaria cifra
La situación generó múltiples reacciones en el entorno del fútbol colombiano, especialmente porque se produjo durante uno de los partidos más importantes del semestre. Mientras Junior celebraba la obtención de su segundo título liguero consecutivo, el episodio volvió a abrir el debate sobre la necesidad de fortalecer la cultura de respeto y convivencia en los estadios del país.
Lo ocurrido en Medellín empañó parcialmente una final que reunió a más de 44 mil espectadores y que debía ser recordada únicamente por lo sucedido dentro del terreno de juego. Las autoridades continúan evaluando el caso, mientras desde distintos sectores del fútbol nacional se insiste en que la pasión por un equipo nunca puede convertirse en una excusa para la intolerancia o la agresión.




