Campaña de Iván Cepeda denunció agresiones y falta de garantías durante recorrido por Santander
La caravana política aseguró que fue retenida por autoridades y posteriormente rodeada por personas que impidieron su paso en el municipio de Charalá.

Entrevista Yolanda Silva y Jorge Vega
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Una chiva de campaña de apoyo a Iván Cepeda terminó retenida y en medio de agresiones durante su paso por Charalá, Santander.
Lo que comenzó como un recorrido político por varios municipios del departamento terminó en denuncias de hostigamientos, cuestionamientos sobre las garantías de seguridad. A menos de tres semanas de las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo.
La situación se presentó durante el paso de “Súbete a la chiva”, una campaña de apoyo a la candidatura de Iván Cepeda que viene recorriendo varios municipios de Santander.
Según Yolanda Silva, representante a la Cámara electa, la comitiva fue detenida en el ingreso a Charalá por un alférez de tránsito y dos policías que solicitaron permisos para continuar el recorrido.
Silva aseguró que no se trataba de un evento público ni de una concentración política, sino de una actividad de campaña rumbo a Coromoro.
Mientras permanecían detenidos, Silva también aseguró que hubo agresiones verbales, lanzamiento de pólvora y momentos de tensión que quedaron registrados en videos grabados por ciudadanos que acompañaban la actividad.
“Había entre 150 y 200 personas. Empezaron a lanzar pólvora, a grabar con celulares, a retar y agredir verbalmente”, relató la representante en entrevista en 6AM W de Caracol Radio.
La dirigente también cuestionó la respuesta de las autoridades locales y aseguró que, pese a que se pidió apoyo de otros municipios cercanos, la situación no fue escalada oportunamente.
Frente a estas acusaciones, el alcalde de Charalá, Jorge Vega, negó que la administración municipal hubiera impedido el apoyo policial o actuado para bloquear la actividad política.
“Son acusaciones sin fundamentos”, respondió el mandatario, quien aseguró que el municipio no tenía conocimiento previo sobre el ingreso de la chiva ni de las personas que participaban en el recorrido.
El alcalde además aclaró que no se trataba de exigir permisos para ingresar al municipio, “sino de la falta de información previa sobre la actividad”.
El episodio ocurre en medio del inicio de la recta final de las campañas presidenciales y reabre la discusión sobre las garantías de seguridad y participación política durante actividades proselitistas en varias regiones del país.




