Colombia registra 89 muertes maternas en 2026: CCS insta a fortalecer entornos laborales seguros
La exposición a sustancias químicas, agentes biológicos, radiaciones, ruido, cargas físicas excesivas y riesgos psicosociales puede incrementar la probabilidad de eventos de mortalidad y morbilidad materna extrema, partos prematuros, bajo peso al nacer, enfermedades congénitas y otras complicaciones materno-fetales.


En el marco de la conmemoración del Mes de las Madres, el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS) hace un llamado urgente a las organizaciones del país a fortalecer la protección de la salud y los derechos laborales de las mujeres gestantes, entendiendo que el cuidado de la maternidad también es una apuesta por la sostenibilidad empresarial, la productividad y el futuro del trabajo.
Según cifras recientes del DANE, en 2025 los nacimientos en Colombia disminuyeron 4,5 % frente al año anterior, con 20.223 nacimientos menos. Además, la tasa global de fecundidad, con corte a marzo de 2026, se ubicó en un hijo por mujer, muy por debajo de la tasa requerida para lograr el relevo generacional, para lo cual se estima el nacimiento de 2,1 hijos por mujer.
“La sostenibilidad y la resiliencia empresarial también dependen de nuestra capacidad de cuidar la vida. Proteger a las trabajadoras gestantes no es solo una obligación legal o ética, es una decisión estratégica y humana para preservar el capital humano y garantizar el relevo generacional que necesitarán las organizaciones en el mediano y largo plazo”, afirmó Adriana Solano Luque, presidenta ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad.
El CCS advirtió que la disminución de la natalidad se suma a otro desafío crítico: las complicaciones maternas y los riesgos para la salud de las mujeres gestantes.
De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque la mortalidad materna se ha reducido en un 40 % a nivel mundial, en 2023 murieron cerca de 260.000 mujeres durante o después de su gestación, es decir, más de 700 mujeres al día por causas prevenibles.
En Colombia, el panorama también genera preocupación. El último informe del Instituto Nacional de Salud (INS) reportó que la morbilidad materna extrema alcanzó 72,6 casos por cada 1000 nacidos vivos en 2024.
Además, con corte al 25 de abril de 2026, el país acumulaba 11.845 eventos de morbilidad materna extrema, un incremento del 23,64 % frente al valor esperado, el cual se estimaba para esta fecha en 9580 casos; adicionalmente, se han presentado 89 eventos de mortalidad materna extrema en lo corrido del año, es decir, cada semana fallecen aproximadamente 5 mujeres en estado de gestación.
“Cada caso de morbilidad o mortalidad materna representa una afectación profunda no solo para las familias, sino también para las dinámicas laborales y sociales del país. La maternidad no puede desligarse del entorno de trabajo ya que las condiciones laborales sí pueden impactar directamente la salud de la madre y la del bebé. La mortalidad materna es totalmente prevenible y, por tanto, inaceptable”, señaló Solano Luque.
El Consejo Colombiano de Seguridad explicó que factores como la exposición a sustancias químicas, agentes biológicos, radiaciones, ruido, cargas físicas excesivas y riesgos psicosociales pueden incrementar la probabilidad de partos prematuros, bajo peso al nacer, enfermedades congénitas y otras complicaciones materno-fetales e, incluso, la muerte.
“La salud materna debe entenderse como un eje central de la gestión integral de riesgos en seguridad y salud en el trabajo. Proteger la salud de la gestante no solo previene eventos adversos maternos y perinatales, sino que también favorece el bienestar familiar, el desarrollo saludable de las futuras generaciones y la continuidad del capital humano en las empresas”, agregó la presidenta del CCS.




