Cancillería pagó $3.109 millones por modernización del SITAC que fue un fracaso
Esta suma, correspondiente al 30% del total pactado, fue desembolsada sin el cumplimiento de los requisitos, dijo el supervisor del contrato en su último reporte. Aldesarrollo, otra vez en el centro del debate por los excesos de los convenios interadministrativos.

Cancillería pagó $3.109 millones a contratista por modernización del SITAC que fue un fracaso
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El informe final de supervisión e interventoría del fallido contrato entre la Cancillería y Aldesarrollo para modernizar el Sistema Integral de Trámites al Ciudadano (Sitac) de esa cartera revela una verdad incómoda: el Gobierno no solo ignoró las alertas sobre los continuos incumplimientos del contratista, sino que además lo premió con dos prórrogas y un pago de 3.109 millones de pesos.
La revelación más grave de este documento, de 47 páginas, tiene que ver precisamente con ese desembolso, efectuado el 17 de diciembre de 2024. William Albarracín, el funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores que firma el reporte como supervisor del negocio, dejó constancia de que el giro fue autorizado por su antecesora, la ingeniera Luz Adriana Rodríguez, a pesar de que los soportes entregados por Aldesarrollo no cumplían con un mínimo de calidad, suficiencia e idoneidad. Además, la factura no registra el IVA.

William Albarracín, el funcionario de la Cancillería nombrado como interventor del contrato, consignó en su reporte que Aldesarrollo no cumplió

William Albarracín, el funcionario de la Cancillería nombrado como interventor del contrato, consignó en su reporte que Aldesarrollo no cumplió
El origen de este descalabro, relacionado con las fallas técnicas que en las últimas semanas han comprometido varios servicios —incluida la expedición de pasaportes—, se remonta al segundo semestre de 2024.
En lugar de abrir una licitación pública e invitar a empresas experimentadas del sector de las TIC, el equipo del entonces canciller Luis Gilberto Murillo eligió a dedo a Aldesarrollo, una cuestionada entidad que agrupa instituciones de educación estatales, y cuyo extenso objeto social abarca desde estudios del espacio hasta instalación de energía nuclear.
El resultado del convenio interadministrativo que se firmó el 15 de octubre de ese año, por 10.364 millones de pesos, no podía ser peor: la primera fase de actualización y mejoramiento del Sitac, que debía concluir el 31 de diciembre de 2024, se prorrogó dos veces, hasta el 31 de agosto de 2025, sin que al final se hayan cumplido las obligaciones pactadas.
En enero de este año se anunció un proceso sancionatorio contra la empresa. La Unidad Investigativa de Caracol Radio consultó a la canciller y a su jefe de prensa sobre el estado de ese recurso y la posibilidad de recuperar los 3.109 millones de pesos, pero hasta ahora no hay respuesta.
EL ROSARIO DE IRREGULARIDADES DURANTE LA EJECUCIÓN
Desde el comienzo, el cronograma de trabajo de Aldesarrollo para la modernización del Sitac presentó diversos retrasos e incumplimientos, que fueron puestos de presente por el supervisor del contrato. En agosto de 2025, cuando expiró el plazo del contrato, no se había alcanzado ninguna de las metas.
En su informe final, William Albarracín señaló que no se entendía la manera como Aldesarrollo planteaba que estaba cumpliendo con el objeto contractual, cuando los avances en todo lo convenido eran prácticamente nulos o inexistentes. El supervisor señaló al menos siete puntos principales en los que Aldesarrollo nunca honró lo contratado.

El informe de supervisión evidencia que Aldesarrollo no logró la modernización tecnológica para los tramites requeridos.

El informe de supervisión evidencia que Aldesarrollo no logró la modernización tecnológica para los tramites requeridos.
Varias de las obligaciones que Aldesarrollo adquirió quedaron enmarcadas en el Ítem Solución Tecnológica, dentro del cual se debían actualizar los módulos funcionales de agendamiento de citas, pasaportes, visas, nacionalidad y certificados, con sus respectivos estándares de seguridad. Estos son los trámites que los ciudadanos más requieren y por los cuales consultan los sitios web de la Cancillería.
Según el supervisor, el proyecto fue tan mal manejado que, aunque desde noviembre de 2024 se le advirtió a Aldesarrollo que las funcionalidades que comprometían temas como pagos y consultas no tenían claridad y estaban mal especificados, en junio de 2025 el polémico contratista seguía sin solucionar los problemas.
En cuanto a los incumplimientos detectados en la actualización del módulo de agendamiento de citas, el supervisor escribió que el contratista no honró su obligación en materia de manuales para operarlo. Además, fracasaron tres pruebas piloto que se hicieron con varios consulados. Nunca se logró tener una versión final corregida.

Fracasaron tres pruebas piloto que se hicieron con varios consulados. Nunca se logró tener una versión final corregida, indica el informe de supervisión.

Fracasaron tres pruebas piloto que se hicieron con varios consulados. Nunca se logró tener una versión final corregida, indica el informe de supervisión.
En agosto de 2025 se realizaron nuevas pruebas enfocadas en la experiencia ciudadana dentro de este ecosistema digital dispuesto para que la gente pudiese agendar sus citas y realizar los trámites comunes. Los resultados fueron de fracaso, nuevamente: “identificándose nuevamente problemas en el registro, la validación de datos y la gestión de citas. Estas falencias ya habían sido señaladas en etapas previas, lo que demuestra que no se implementaron los correctivos necesarios” se expone en el documento.
De acuerdo con el informe, Aldesarrollo entregó documentos que no correspondían con lo que se le había ordenado, y al tiempo, no se proporcionó una interfaz con lenguaje claro y navegación sencilla que facilitara la experiencia entre los usuarios y el sistema. Allí, según reza en el documento, se evidenció la falta de experiencia de Aldesarrollo en este tipo de contratos.
“La causa principal radicó en que el contratista no presentó los documentos de manera completa ni con el nivel de detalle y calidad exigido, además de no mantener coherencia ni alineación con los flujos del proceso previamente aprobados”, señala el documento en la página 13.
Todo lo anteriormente expuesto llevó al supervisor del contrato a considerar que lo de Aldesarrollo era un incumplimiento total, basado en graves inconsistencias, documentos con información errada, productos entregados sin calidad ni funcionalidad para el 31 de agosto de 2025, término de la segunda prórroga.
LA NUBE “ROBUSTA Y SEGURA” QUE ALDESARROLLO PROMETIÓ Y NO CUMPLIÓ
Aunque dentro de las obligaciones que tenía Aldesarrollo en este millonario contrato se encontraba el aprovisionamiento de una nube digital “robusta, escalable y segura” en la que se apalancarían y albergarían todos los módulos que utiliza la ciudadanía en el Sitac así como los empleados de la Cancillería, el cuestionado contratista tampoco cumplió según el informe.

La seguridad de dicha nube, crucial para el cumplimiento del objeto del contrato, tampoco fue garantizada

La seguridad de dicha nube, crucial para el cumplimiento del objeto del contrato, tampoco fue garantizada
La seguridad de dicha nube, crucial para el cumplimiento del objeto del contrato, tampoco fue garantizada. En el informe de supervisión se expone que el Ministerio de Relaciones Exteriores consultó en varias ocasiones al contratista sobre las pruebas realizadas y si se garantizaría la inviolabilidad de la plataforma, pero, desde Aldesarrollo respondieron que se encontraban “resolviendo temas de infraestructura, por lo cual dichas pruebas no podían realizarse en ese momento”.
Ante este panorama, la Cancillería tuvo que recurrir a implementar infraestructura temporal para mantener en servicio sus canales de trámites del ciudadano.
El descalabro de Aldesarrollo no se limitó sólo a los entregables. Hasta el manejo del personal fue caótico. Según el informe del supervisor del contrato, aunque inicialmente durante el 2024 se contrató un gerente del proyecto tecnológico, un gerente de proyecto administrativo entre otros perfiles profesionales, tiempo después el equipo fue cambiado, incluid el gerente, lo que generó más y más retrasos.
“El cambio del equipo de trabajo generó un reproceso para la entidad, debido a que el equipo de apoyo técnico a la supervisión tuvo que realizar nuevamente el proceso de explicación”, señala el informe.
El punto concreto del personal resultó tan escandaloso que el supervisor del contrato expuso allí que ni siquiera recibieron por parte de Aldesarrollo el comprobante de pago de la seguridad social de los empleados de esa alianza durante el último mes de ejecución del contrato.
Y aunque en sus comunicaciones Aldesarrollo señaló que los recursos que recibió del Ministerio fueron invertidos en el objeto del contrato, el rosario de incumplimientos pone en duda esa afirmación.
Las irregularidades que se pusieron de presente en el informe fueron soportadas por el supervisor con distintos correos en los que se evidencian entregas tardías. De acuerdo con el documento, ni siquiera hubo la intención de facilitar el intercambio de información para resolver inconvenientes, lo cual se traduce en un incumplimiento total de las responsabilidades que Aldesarrollo adquirió con el contrato, así como desdén en las obligaciones en materia de comunicación.
Dentro de los soportes aparecen peticiones por parte de la supervisión, no solamente a través de correos, sino de oficios, comunicados internos y actas con los que se buscaba coordinar y vigilar la ejecución del contrato, así como correcciones en las actividades del convenio, las cuales “no tuvieron respuesta o las respuestas no fueron adecuadas ni dentro de los tiempos establecidos” según el supervisor Albarracín.
Caracol Radio buscó al excanciller Luis Gilberto Murillo para conocer las razones por las que su administración firmó, de manera directa, un contrato tan sensible con una empresa como Aldesarrollo, y luego se lo prorrogó a pesar de sus incumplimientos. El hoy candidato presidencial dijo vía WhatsApp que se tomó la mejor opción y defendió la firma del convenio. Según él, los cuestionamientos al fallido negocio son un ataque que busca distraerlo de su campaña política.
Y aunque Aldesarrollo anda de escándalo en escándalo, parece inmune a los cuestionamientos. Este equipo investigativo pudo conocer que durante el 2026 ha amasado más de $347.000 millones en contratos con diferentes entidades del Estado. En la Fiscalía continúan abiertas las indagaciones que rastrean este ‘contratadero’ del Estado, se conformó un equipo especializado con fiscales y personal de policía judicial de la Delegada para las Finanzas Criminales y la Dirección Especializada contra la Corrupción que, con apoyo de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), indagan en lo que se trataría de un macrocaso de presunta corrupción. Fuentes del ente acusador indicaron que en este momento el proceso está en indagación, además, se ordenaron varias actividades investigativas que se están en curso.
En cuanto a la Procuraduría General, el representante de Aldesarrollo, Omar Enrique Florez Escorcia, continúa siendo investigado por presuntas irregularidades en un proceso relacionado con el mejoramiento de vías en Santander, valorado en $1.700 millones provenientes de regalías.
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