Detectan 40 casos de fraude en admisión a especialidades médicas de la Universidad de Antioquia
La universidad informó que cada uno de los casos está siendo revisado con acompañamiento jurídico y académico.

Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia. Foto: Cortesía UdeA.

Medellín
La Universidad de Antioquia encendió las alarmas tras detectar más de 40 casos de fraude durante la jornada de admisión a especialidades médico-quirúrgicas para 2026, realizada este viernes 10 de abril en distintas sedes del país.
Cerca de 3.700 médicos de Colombia y otros países de Latinoamérica participaron en el proceso para obtener su cupo en algunas de las 46 especializaciones, 4 maestrías y un doctorado que maneja la universidad. Sin embargo, durante la aplicación de la prueba, se evidenciaron múltiples irregularidades relacionadas con el uso de dispositivos tecnológicos no autorizados.
La Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia informó que algunos aspirantes utilizaron auriculares, teléfonos celulares, intercomunicadores e incluso gafas inteligentes, o incluso códigos de vestuario con prendas específicas, para transmitir información durante el examen.
Ante estos hallazgos, la Universidad informó que procedió a la anulación inmediata de las pruebas de los implicados, en cumplimiento de la normativa interna, además de la apertura de procesos legales.
“El porte y uso de estos elementos, como ya había sido previamente advertido a través de las comunicaciones oficiales del proceso y de la resolución de apertura del mismo, tenía como consecuencia la anulación inmediata del examen, además de las sanciones correspondientes luego del análisis de la falta, que podría representar un veto de presentación a la UdeA de hasta por 10 semestres, además del posible sometimiento ante instancias legales externas”, detalla el comunicado de la UdeA.
Alerta por red de fraude en exámenes de admisión
La Universidad de Antioquia expresó su preocupación por la posible existencia de redes que estarían promoviendo estas prácticas fraudulentas, incluso entre profesionales ya graduados en distintas universidades del país, por lo que alertó a las demás instituciones a robustecer los controles de monitoreo en sus procesos académicos.
“Creemos necesario enfatizar en que quienes incurrieron en estas acciones de fraude no son personas en formación de pregrado, son médicos ya graduados. En tanto, su actuar en este contexto podría constituir una revisión de las instancias encargadas del seguimiento a los comportamientos éticos de su ejercicio profesional”, indica el documento.
Actualmente, cada uno de los casos está siendo revisado con acompañamiento jurídico y académico. La institución reiteró que mantendrá una política de cero tolerancia frente al fraude y reafirmó su compromiso con procesos de selección basados en el mérito, la equidad y la transparencia.




