Niño de 3 años murió tras caer en un pozo de agua en Ataco, Tolima
El personero de Ataco desmintió que se tratara de un pozo abierto para la extracción ilegal de oro, como circuló en redes sociales.

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Tolima
Una nueva tragedia se registró en el municipio de Ataco, ubicado en el sur del Tolima, el cual se ha convertido en epicentro de la minería ilegal en el último año. En esta ocasión, un menor de apenas 3 años murió tras caer en un pozo de agua en el sector conocido como Puente Amarillo, en el corregimiento Santiago Pérez.
Las primeras versiones difundidas en redes sociales apuntaban a que el menor había caído en un pozo abierto para la extracción ilegal de oro. Sin embargo, en diálogo con Caracol Radio, el personero de Ataco, Kristian Cumbe, desmintió dichas versiones.
“Es una situación lamentable. Un menor de 3 años falleció tras caer en una alberca improvisada dentro de los cambuches, que son viviendas provisionales construidas en el sector de Puente Amarillo. Es un sector de la vereda La Ensillada, parte baja. No es lo que dicen las publicaciones en redes sociales. No cayó en un pozo de minería, cayó en un pozo de agua”, detalló.
El cuerpo del menor fue entregado a las autoridades y posteriormente a Medicina Legal para la respectiva necropsia.
De cambuches o campamentos
De otro lado, el personero de Ataco aprovechó para alertar sobre la grave problemática social y sanitaria que han provocado los cambuches o campamentos improvisados, los cuales son erigidos por la “población flotante” que llega de otros departamentos mientras se dedica a la minería ilegal.
“Son personas de todas las latitudes del país, del norte y del sur. Personas que vienen de Sucre, Córdoba, Bolívar, Antioquia, Chocó y Nariño, donde hay minería ilegal y, por tanto, tienen los conocimientos necesarios. Llegan a sectores como Ataco a ejercer esta actividad. Eso nos ha traído muchas consecuencias”, explicó el delegado del Ministerio Público.
Esa población flotante, que supera las 3.000 personas, ha representado un reto considerable para las instituciones de Ataco en sectores como salud, educación, servicios públicos y seguridad.
“Me pongo en los zapatos de nuestro alcalde, Héctor Fabio Muñoz, y de nuestra gobernadora, Adriana Magali Matiz, en el sentido de responder a esas necesidades que han surgido por la minería. El gobierno regional y local tiene que suplir esas demandas, dejando de atender necesidades normales”, acotó.
Entre otras cosas, la minería ilegal también ha desencadenado un brote de malaria en Ataco, enfermedad de la cual no se tenían noticias desde hace dos años en el Tolima.




