Accidente Hércules en Putumayo: doble drama para familia de policía muerto
Denuncian retrasos, desinformación y condiciones indignas en la entrega del cuerpo del subintendente Ariel Villota.

Foto Ariel Villota, subintendentge de la Policía

En medio del dolor por la tragedia aérea ocurrida en el municipio de Puerto Leguízamo (Putumayo), la familia del subintendente Ariel Villota enfrentó un nuevo drama: la incertidumbre y las fallas en la entrega de su cuerpo.
Según relató Yesenia Muriel, cuñada del policía Villota, las autoridades notificaron inicialmente que el cuerpo sería entregado el jueves en el aeropuerto del municipio de Chachagüí (Nariño). Sin embargo, tras desplazarse hasta el lugar, la familia se encontró con que el traslado nunca se realizó.
“La familia se desplazó hasta allá. Sin embargo, cuando llegamos al aeropuerto, nos llamaron y nos dijeron que finalmente no habían mandado el cuerpo”, relató Muriel.
Leer más: Medicina Legal ya culminó el abordaje de los 69 cuerpos del accidente aéreo en Puerto Leguízamo
Añadió que al comunicarse con la funeraria recibieron versiones contradictorias sobre la causa del retraso: “Nos dijeron que había faltado un documento. Primero que era de la Policía, luego de la Secretaría de Salud, y finalmente no se pudo hacer nada”.
Ante la falta de respuestas, los familiares regresaron a Sibundoy (Putumayo) y continuaron el seguimiento del caso. Horas después, conocieron que el cuerpo había sido trasladado por vía terrestre y llegó en la madrugada al cementerio de Normandía. No obstante, lo que encontraron agravó aún más su indignación. “Pensamos que lo iban a dejar en una sala fría, en un lugar digno, pero hoy vemos que estaba en un garaje, no en ningún cuarto adecuado”, denunció.
Le puede interesar: “Mi hijo sobrevivió por un milagro”: mamá de soldado herido en accidente aéreo en Putumayo
La familia hizo un llamado urgente a las autoridades para que se garantice un trato digno a las víctimas y sus seres queridos. “Lo que queremos es que esto no siga sucediendo con otras familias, que se respete el dolor ajeno. La Policía tiene que aprender a ser más humana”, expresó Muriel, quien recordó al subintendente como “un hombre honorable, justo y muy generoso con su familia”.
Mientras avanzan los trámites para poder darle sepultura, sus allegados insisten en que se esclarezcan las fallas en el proceso y se eviten nuevos episodios de revictimización en medio del duelo.
Escuche el testimonio en Caracol Radio:
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Escucha el audio




