Denuncian castigo a indígena por abrir un salón de clases en Mutatá
64 niños siguen sin acceder a sus escuelas tras la minga, pese a acuerdos con la Gobernación.


Medellín, Antioquia
Desde el resguardo indígena Chontadural Cañero, en el municipio de Mutatá, se conocieron denuncias sobre un presunto castigo a un líder comunitario y restricciones en el acceso a la educación de menores de edad.
Según la información reportada por la comunidad, tras los diálogos sostenidos esta semana en Medellín —que derivaron en el levantamiento de la minga indígena— los habitantes regresaron a su territorio y, aseguran, la Gobernación de Antioquia estaría cumpliendo los compromisos adquiridos.
Sin embargo, el pasado 19 de marzo, un líder y padre de familia que acudió a abrir la escuela en el Centro Educativo Indígena Jaikerazabi, sede Chontadural Cañero, habría sido sometido por autoridades indígenas a un castigo conocido como “cepo”.
64 niños sin acceso regular a clases
De acuerdo con el reporte, 64 niños de las sedes Chontadural Cañero y El Silencio continúan sin poder ingresar de manera normal a sus instituciones educativas por decisiones internas de las autoridades del resguardo.
En la sede Chontadural Cañero, 55 estudiantes reciben clases en los pasillos del colegio, con solo dos docentes disponibles. Por su parte, en la sede El Silencio, 9 menores están siendo atendidos en una vivienda, con un único docente, con el fin de evitar el acceso a la sede educativa.
Situación tras acuerdos de la minga
Estos hechos se presentan días después de que comunidades indígenas del Urabá antioqueño levantaran la movilización en Medellín tras acuerdos con la Gobernación, que incluían compromisos en educación y otras áreas sociales.
La situación ha generado preocupación por la continuidad del calendario escolar y las condiciones en las que los menores están recibiendo formación en el territorio.




