Soluciones W: Córdoba recibirá donación de 6.500 botas para afectados por inundaciones
En medio de las inundaciones en Córdoba, una donación masiva de Plasticaucho Colombia se convierte en esperanza concreta para miles de familias que hoy caminan entre el barro.

Solución W: 6500 botas para Córdoba
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Una emergencia del tamaño que enfrenta Córdoba no solo deja agua. Deja barro, incertidumbre y caminos que ya no se pueden transitar con normalidad. Al norte del país, miles de familias intentan sostener su rutina en medio de la emergencia: ir al trabajo, llevar a los niños al colegio, buscar alimentos. Y algo tan básico como un par de botas puede marcar la diferencia entre avanzar o quedarse atrapado.
Entérese: “No tenemos cómo transportarlos”: comunidades en San Pelayo claman ayuda para evacuar a sus animales
La más reciente Solución W no tuvo un solo beneficiario en línea. Esta vez fueron miles. Desde los micrófonos de 6AM W, gestionamos una ayuda pensada justamente para quienes hoy caminan entre el agua estancada y el lodo.
La respuesta llegó de la mano de Jorge Andrés Zuluaga, presidente ejecutivo de Plasticaucho Colombia, empresa con más de 25 años en el mercado nacional. Al aire explicó la iniciativa que tomaron frente a la emergencia: “La compañía ha tomado la decisión de donar 6.500 pares de botas para mujeres, niños y hombres”.
Más que una cifra, es una herramienta. En zonas como Montería y el corregimiento de Las Palomas, el agua sigue alta y el barro cubre calles y viviendas. Caminar sin protección no solo es incómodo, es riesgoso. “Poder estar calzado con unas botas que les permitan trabajar, que les permitan movilizarse sin estar expuestos al barro y a las enfermedades que eso conlleva”, dijo Zuluaga en 6AM W.
Le puede interesar: “Enfermedades como dengue y malaria podrían triplicarse”: científica de Unicórdoba por inundaciones
En departamentos como Córdoba, donde la agricultura y la ganadería son parte esencial de la economía familiar, la bota es instrumento de trabajo. Es lo que permite ordeñar, sembrar, limpiar, reconstruir. Y ahora, también es lo que permitirá a muchos niños volver a clases sin miedo a enfermarse por la humedad constante.
La donación, que supera los 250 millones de pesos en valor comercial, será articulada con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo para garantizar que llegue a quienes más lo necesitan. Pero más allá del monto, lo que pesa es el impacto.
Una madre que puede salir a buscar alimentos sin caminar descalza en el agua contaminada. Un padre que puede retomar labores en el campo. Un niño que puede atravesar el barrio inundado para llegar a su colegio. En medio de la emergencia, esas pequeñas escenas cotidianas son actos de resistencia.
Escuche esta Solución aquí:




