¿Cómo se vive el Carnaval cuando es tu primera vez en Barranquilla?
Es común para estas fechas ver ensayar a más de una comparsa o escuchar un grupo de tambores en las calles.

Foto: Carnaval SA.
Llegar por primera vez a Barranquilla en temporada de Carnaval es encontrarse con una ciudad que parece ir a otro ritmo. Desde los primeros días, las personas que instalan en la ciudad perciben que la fiesta no solo está en la vía 40, sino que se vive en cada esquina: la música suena en los barrios, los disfraces aparecen en cualquier esquina y el saludo se mezcla con frases carnavaleras.
Para quien nunca ha vivido esta fiesta, su primera impresión es de alegría y no demoran en contagiarse de este ritmo de expresión cultural que ofrece la ciudad.
La primera experiencia suele comenzar incluso en el aeropuerto porque lo primero te encuentras al bajar del avión es a un grupo de cumbiamberos, quienes son los encargados de darle la bienvenida a todo aquel que viene a gozar de la esencia del Carnaval.
¿Cómo es el ambiente en las calles?
Es común para estas fechas ver ensayar a más de una comparsa o escuchar un grupo de tambores en las calles. Muchos visitantes descubren que aquí no se viene solo a mirar, sino a participar: bailar sin saber los pasos, cantar sin conocer la letra y dejarse llevar por la energía de los grupos folclóricos. El Carnaval se vive con el cuerpo y con los ritmos de una cumbia o un mapalé.
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Uno de los momentos más significativos para quienes asisten por primera vez a la fiesta son los grandes desfiles. La Batalla de Flores, las comparsas y las danzas tradicionales impresionan por su colorido y organización, pero también por su expresión de identidad cultural.
Más allá de los eventos oficiales, la primera vez en Carnaval también se recuerda por los encuentros espontáneos. Compartir una bebida con desconocidos, recibir una explicación improvisada sobre un baile tradicional o ser invitado a una celebración en un barrio popular forma parte de la experiencia. La hospitalidad barranquillera hace que el visitante deje de sentirse foráneo en poco tiempo.
En medio del Carnaval no faltará quien en tono amigable te pinte la cara con maicena y te cambie el color del cabello con la espuma, pero todo esto hace parte del ambiente de jolgorio que viven los barranquilleros.
Al final, quienes viven el Carnaval de Barranquilla por primera vez suelen irse con la sensación de haber participado en algo más grande que una celebración. Para muchos, esa primera experiencia no solo se convierte en un recuerdo inolvidable, sino en la razón para querer regresar.




