Con 15.000 asistentes, el Cartagena Festival de Música celebró sus 20 años de excelencia artística
El encuentro finalizó en la Plaza de Aduana, a la que acudieron 2.000 personas para disfrutar del quinteto de Paquito D’Rivera y de la Orquesta Sinfónica de Cartagena

Clausura Cartagena Festival de Música
Durante nueve días, los principales escenarios de la capital de Bolívar acogieron 27 conciertos que fueron más allá de la música: se convirtieron en una celebración de la tarea incansable que durante 20 años ha emprendido la Fundación Salvi para organizar, año a año, el Cartagena Festival de Música.
El encuentro artístico, que nació gracias al impulso visionario del legendario lutier y mecenas Víctor Salvi y de Julia Salvi, celebró del 4 al 12 de enero su vigésima edición, que convocó a 15.000 asistentes.
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El tema central de este Festival fue El alma y el cuerpo, un concepto que resonó no sólo en los repertorios escogidos, sino en las apuestas que tradicionalmente ha tenido el encuentro artístico y también en la nueva etapa que ya se vislumbra. La programación propuso un diálogo entre los compositores del llamado universalismo musical, entre los que sobresalen Bach, Mozart, Beethoven, Schubert y Haydn, y los autores de las escuelas nacionalistas.
Además de europeos que se inscribieron en esta corriente, como el polaco Chopin, el noruego Edvard Grieg y el ruso Piotr Ilich Tchaikovsky, los espectadores también pudieron disfrutar de las creaciones de emblemas latinoamericanos como los argentinos Carlos Guastavino y Alberto Ginastera, el cubano Ernesto Lecuona y los colombianos Adolfo Mejía y Luis Antonio Calvo, entre otros.
La Chacona de Bach, la Elegía para orquesta de cuerdas, de Tchaikovsky, y la Sonata para piano n.° 14, ‘Claro de luna’, de Beethoven, entre otras obras de estos compositores, fueron ejecutadas por intérpretes de primer nivel como la Orquesta de Cámara Franz Liszt, que fue dirigida por István Várdai; el aclamado violinista ruso Maxim Vengerov, que también dio clases magistrales a los jóvenes de la Orquesta Sinfónica de Cartagena; el arpista español Xavier Maistre, la soprano italiana Mariam Battistelli y destacados pianistas como la alemana Elisabeth Brauß y el italiano Andrea Lucchesini.
La programación incluyó a artistas de otros géneros, como la electrónica, con el dúo de piano e ingeniería electrónica Grandbrothers, y el pop sinfónico, con el cantante estadounidense Cody Fry. Estas presencias son una especie de antesala de lo que será la nueva etapa en la que ingresa el festival, ya que para su edición 2027 el multipreamiado músico y productor colombiano Julio Reyes Copello asumirá la dirección artística.
“Me voy con una curiosidad infinita de cómo descifrar cuál va a ser el futuro de este legado. Este festival ya es un tesoro, canaliza muchísimo de lo que somos como país y de lo que podemos exportar, que en gran parte es realismo mágico (...) Tengo el reto enorme de traer el próximo año ese entretenimiento de alta calidad y de vincular a más gente, a diferentes grupos de edades, porque algo de lo que puedo dar fe es del poder transformador que tiene la música en los seres humanos”, dice Julio Reyes Copello, que en 2026 ejerció como productor ejecutivo.
El talento colombiano, otra vez protagonista
La visión complementaria del Alma y el cuerpo también se tradujo en otras esferas del Festival. Como ha sido su tradición, las composiciones y los músicos colombianos tuvieron un espacio destacado dentro de la programación. Todo el talento local estuvo presente con la Orquesta Sinfónica de Cartagena, que, bajo la batuta de Paola Ávila, acompañó al quinteto de Paquito D’Rivera en el concierto de clausura, que se realizó en la Plaza de la Aduana y convocó a 2.000 asistentes.
También estuvieron presentes el violonchelista bogotano Santiago Cañón-Valencia, la Orquesta Filarmónica Juvenil de Bogotá, el Giovanni Parra Quinteto, el Bogotá Piano y la Filarmónica Joven de Colombia.
De esta manera, el público asistente fue testigo de la vitalidad y la potencia de los intérpretes de nuestro país, que revivieron en el escenario obras claves del repertorio colombiano como el Porro de la Suite colombiana no. 3, de Gentil Montaña, y el Bambuco en si menor, de Adolfo Mejía.
La vigésima edición del Cartagena Festival de Música trasladó ese espíritu de conversación que planteó su tema central a otras capas. Por ejemplo, a los conciertos con entrada paga se sumaron seis presentaciones con entrada gratuita, incluida la clausura.
Además, los conciertos estuvieron acompañados de actividades pedagógicas como el ciclo de conferencias-concierto de Giovanni Bietti, las clínicas de mantenimiento de instrumentos y las clases magistrales gratuitas. Con estas actividades, el Cartagena Festival de Música continúa con su labor de aportar a la construcción de públicos y al fortalecimiento del ecosistema artístico local y nacional.
“Hemos podido mostrarle al mundo que en un país como Colombia es posible construir un festival con todas las características de los grandes festivales del mundo, entrar en un circuito, justamente por ese cumplimiento, y haber involucrado a nuestros socios, patrocinadores y aliados y al mismo Gobierno en un proyecto que es de todos y que corresponde a la voluntad de un país que quiere satisfacer las necesidades del mundo cultural”, asegura Julia Salvi, presidenta de la Fundación Salvi.
Esta conmemoración de los 20 años del Festival también incluyó dos proyecciones en pantalla gigante, que tuvieron entrada gratuita, y una exposición en el Museo de Arte Moderno de Cartagena, que contó con la curaduría de la reconocida galerista, historiadora de arte y museóloga Nohra Haime. La muestra, que estará abierta al público hasta el 4 de febrero, reúne las imágenes oficiales que ha tenido cada edición del encuentro artístico, incluyendo la de este año: Dos barracudas, del maestro Alejandro Obregón.
Impacto en Cartagena
Durante estas dos primeras décadas, el Cartagena Festival de Música ha generado un impacto económico significativo y sostenido en la ciudad, consolidándose como un dinamizador clave de la economía cultural y turística local. Para la edición 2026, la inversión fue cercana a los 7.500 millones de pesos y la operación logística generó aproximadamente 1.400 noches de hospedaje, lo que representa una contribución directa al sector hotelero de la ciudad.
La realización del XX Cartagena Festival de Música, que generó más de 620 empleos directos e indirectos, es posible gracias al respaldo y articulación de entidades públicas y privadas que creen en la cultura como motor de desarrollo. Entre ellas se destacan el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, la Gobernación de Bolívar, la Alcaldía de Cartagena, el Fondo Nacional de Turismo – FONTUR y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la Embajada de Italia, la Cámara de Comercio de Cartagena, así como aliados estratégicos del sector privado como RCN, Postobón, Davivienda, Promigas, Surtigas, SPEC, Serena del Mar, Rolex, Crepes & Waffles, Toyota, Finesa, Argos y Essentia, entre otros aliados.
“El Cartagena Festival de Música se consolida, una vez más, como un proyecto estratégico para el país, para la ciudad y para el mundo”, afirma Greis Cifuentes, directora ejecutiva de la Fundación Salvi.
Desde la Alcaldía de Cartagena, a través de la Secretaría de Turismo, se destacó la relevancia de este evento para el posicionamiento de la ciudad, que inicia este 2026 siendo una de las más apetecidas por el turismo internacional.
“El Cartagena Festival de Música es una muestra de cómo la cultura y el turismo se integran para proyectar a Cartagena como un destino de talla internacional, capaz de ofrecer experiencias únicas que combinan arte, historia y patrimonio”, sostuvo la secretaria de Turismo, Teremar Londoño Zurek.
Cifras del XX Cartagena Festival de Música
- Asistentes: 15.000
- Conciertos: 27 (6 gratuitos)
- Actividades gratuitas: 17 (6 conciertos, 8 conferencias-conciertos, 2 proyecciones)
- Exposiciones: 1
- Artistas invitados: 272 (87 internacionales, 137 nacionales, 48 locales)
- Orquestas: 4 (3 nacionales y 1 internacional)
- Instrumentos intervenidos en las clínicas de lutería: 89 (49 de cuerda frotada, 40 de vientos sinfónicos)
- Empleos generados (directos e indirectos): 620
- Noches de hoteles: 1400
- Escenarios: 11



