Arzobispo de Tunja rechaza decisión de la Corte Constitucional: “Se presume culpable a los sacerdote
El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Gabriel Ángel Villa, advirtió que el reciente fallo de la Corte Constitucional vulnera derechos fundamentales como la presunción de inocencia y la protección de datos

“¿En qué país del mundo se aplica esta inversión jurídica tan absurda?”, cuestionó el jerarca católico.
Tunja
Durante la tradicional celebración eucarística en honor a la Virgen del Milagro, patrona de Tunja, el arzobispo Gabriel Ángel Villa Vahos, también vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, se pronunció frente a la reciente decisión de la Corte Constitucional que ordena a las jurisdicciones eclesiásticas del país entregar a periodistas información sobre las hojas de vida de sacerdotes y religiosos.
“Con profunda tristeza y preocupación recibimos esta decisión que, para satisfacer la presión mediática de dos periodistas, sacrifica principios esenciales del Estado de Derecho. Se presume culpables a nuestros sacerdotes sin haber mediado juicio alguno”, manifestó monseñor Villa en un comunicado.
La sentencia de la Corte exige a arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos del país entregar a los solicitantes información administrativa y disciplinaria sobre sacerdotes y religiosos, incluyendo antecedentes de posibles conductas reprochables. Para el arzobispo de Tunja, esta disposición contradice el principio de presunción de inocencia y el derecho a la protección de los datos personales.
“¿En qué país del mundo se aplica esta inversión jurídica tan absurda?”, cuestionó el jerarca católico. “Lo que se está configurando es una persecución velada: se parte de la base de que todo sacerdote es sospechoso por el solo hecho de serlo. Nos tratan como delincuentes, sin considerar que somos también ciudadanos protegidos por la Constitución”.
Reconoce errores, pero defiende la integridad del clero
Villa fue enfático al reconocer que, en algunos casos, miembros de la Iglesia han cometido delitos graves. “Lo admitimos con dolor. Pedimos perdón a las víctimas y reiteramos nuestro compromiso de colaborar con las autoridades civiles y judiciales”, afirmó. No obstante, defendió la labor histórica de la mayoría del clero católico en Colombia:
“La inmensa mayoría de nuestros sacerdotes han servido fielmente a sus comunidades, fundando escuelas, hospitales, cooperativas, caminos; cuidando enfermos, educando niños, protegiendo a los más vulnerables. En regiones apartadas, como en el campo boyacense, los sacerdotes han sido, muchas veces, los únicos garantes de derechos humanos básicos”.
El prelado advirtió que con la decisión de la Corte se estaría creando una base de datos pública que podría afectar la honra de quienes no tienen ninguna investigación ni denuncia en su contra. “¿Qué quieren hacer con las hojas de vida de quienes son inocentes? ¿Qué sentido tiene incluir a religiosos sin tacha en listas indiscriminadas solo por ejercer su ministerio?”, planteó.
Llamado a la solidaridad y a la oración
Ante este panorama, el arzobispo hizo un llamado a los fieles católicos a no perder la fe y a acompañar a la Iglesia con oración, serenidad y solidaridad. “La Iglesia de Cristo ha peregrinado entre persecuciones y el consuelo de Dios durante más de veinte siglos. Ha enfrentado burlas, expropiaciones, martirios… y sin embargo, sigue en pie”, expresó.



