¿Entró el país en un diálogo de sordos ante el arranque de la consulta popular?
Panelistas analizaron lo que viene para el país ante el aumento de la polarización y las conversaciones subidas de tono entre varios sectores políticos. También una mirada a la inestabilidad en el Ministerio de Hacienda.

AME8702. BOGOTÁ (COLOMBIA), 11/03/2025.- Fotografía cedida por la Presidencia de Colombia que muestra al mandatario colombiano, Gustavo Petro (c), hablando en una locución este martes, en Bogotá (Colombia). Petro convocará una consulta popular en una fecha por definir para que el pueblo decida sobre las reformas de la salud y laboral, estancadas en el Congreso, y superar así "el bloqueo institucional" que según él hay en el Legislativo. EFE/ Presidencia de Colombia /SOLO USO EDITORIAL NO VENTAS/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO) / Presidencia de Colombia (EFE)
En Hora20 debate al escenario en el que está el país tras el hundimiento de la reforma laboral, el lanzamiento de la consulta popular, el voto que empiezan a cantar algunos partidos y el tono agresivo de las discusiones. El análisis sobre si entramos en un diálogo de sordos, si los distintos sectores no quieren escuchar al oponente, lo que implica claudicar al debate y lo que significaría que el Senado no avale el llamado a consulta popular del Gobierno. Por último, los cambios que sigue haciendo el presidente en el Gabinete y la interinidad en varias dependencias clave para la economía del país.
Lo que dicen los panelistas
Para María Alejandra Villamizar, periodista y columnista en El Espectador, el país está más que vivo, “la clase política encuentra cómo hablar, independiente si es para controvertir y no para llegar a acuerdos. Entre los políticos y partidos saben qué momento llegó”, sin embargo, dijo que son los ciudadanos los que están sordos para entender qué está pasando y qué va a pasar, “en la calle hay un aturdimiento absurdo sobre si estamos o no en campaña, si el presidente gobierna o no, si hay ministros o no, si hay equipo económico o no”. Además, dijo que hay una gran inquietud sobre cómo funciona el gobierno y a qué se va a dedicar el Presidente y el Ministro del Interior.
De otro lado, dio que la institucionalidad es que el Congreso funcione, “no puedo entender cómo se alegran en la oposición con lo que está pasando. Muchos dicen que es una maravilla que no se gobierne más”.
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Ariel Ávila, senador de la república por la Alianza Verde, planteó que comenzó el segundo tiempo del Gobierno, “esto lo alcanzó a detener la llegada de Cristo, pero este segundo tiempo es una democracia en calle, marchas, contramarchas, oposición ya convoca marchas y el congreso perderá importancia”. Resaltó que tanto el petrismo como el uribismo y Vicky Dávila están de acuerdo con adelantar la campaña, “anular cualquier cosa que sea centro y es una polarización entre los extremos. Todos están de acuerdo en adelantar la campaña y ya no es el tiempo de acuerdo o diálogo nacional”.
También dijo que desafortunadamente que no pase ninguna reforma solo beneficia a Petro, “va a decir que no lo dejaron y a la oposición que va a decir que lograron atajarlo; la institucionalidad va a terminar sacrificada”. Por último, dijo que el problema es la estrategia política, “petrismo y uribismo quieren enviar esto a la calle. El centro hace un llamado a la calma, pero está marginado del espectro político. Hay un desespero de un sector político que se queda por fuera del diálogo”.
Para Cristina Carrizosa, abogada, consultora y columnista, hay un diálogo de sordos que no ayuda a nada ni a nadie, “el Presidente debería ser el adulto mayor y garantizar que el diálogo sea propositivo, pero él está encantado con esta idea”. Detalló que la conversación álgida va a primar como ya está pasando, “la consulta es legítima, pero la razón es un papayazo enorme en un momento de enorme dificultad. El lenguaje antidemocrático y el desorden democrático genera reacción antidemocrática”. Sobre ese punto, agregó que la crisis de liderazgo es absoluta, “Petro es el gran ganador y Benedetti ha demostrado que es un fracaso, se supone que llegó a conciliar y convocar y ahora aprovecha el papayazo. El ciudadano queda en realidad distópica sin entender qué hacer”.
Gustavo García, exviceministro del Interior, comentó que se tiene percepción de que el único acuerdo es que no hay acuerdo y que el nivel de debate se centra en la descalificación y no se discute de fondo las reformas, “pero hemos visto también profundos acuerdos como la reforma al SGP”. Manifestó que el bloqueo institucional es que hay que entender una resistencia, “hay sectores que prefieren no hacer nada, no quieren discutir, no es que no les sirve un cambio, es que no les sirve nada”.
“¿Cómo dejamos la mayor reforma sin un diálogo? El equipo de MinInterior salió, hubo cambios en el DNP y Hacienda, equipos que trabajaban en la Ley de Competencias; eso no puede quedar así”, planteó sobre lo que podría pasar en adelante con un proyecto que es fundamental para definir el futuro de las transferencias de la nación a las regiones vía Sistema General de Participaciones.
Por último, dijo que hay un discurso político, “nos dicen que se acaba todo, no se reconoce buenos indicadores económicos. No nos permite ver los retos que hay para el cierre de gobierno como el tema de participaciones, la regla fiscal, etc.”
Para Mauricio Cárdenes, exministro de Hacienda y profesor universitario, hay un debate sobre si el Congreso debió dar la discusión de la reforma laboral, “yo creo que la reforma era mala y los senadores tienen razón al firmar proposición para achicarla”. Explicó que el costo de la reforma era alto, “se perderían hasta 450 mil empleos según el Banco de la República. El aumento de costos de contratación era una realidad, entonces es una reforma que no conviene”. En esa medida, dijo que no era posible modular la reforma porque el gobierno no consideraba que el proyecto generaba aumento en los costos de contratación.
De otro lado, dijo que queda sensación de que congreso es obstruccionista, “que haga su tarea no quiere decir que deba aprobar todo y tampoco debe aprobar trámite de consulta popular, aunque eso depende de las preguntas que vengan”.
Sobre los cambios en el Ministerio de Hacienda y el equipo económico, dijo que hay un gran desorden en el Ejecutivo, “interinidades, rotación excesiva de funcionarios y el tema del minHacienda, que es una ficha de quitar y poner y eso no ha sido así en nuestra historia económica”. También dijo que ahora que un ministro que dice que no, “pues lo cambian para que diga que sí. Pasar del ministro del no al del sí, nos lleva a que puede pasar cualquier cosa, se puede disparar el déficit fiscal; es un escenario malo”.