Egan en Villa Ahumada

El sábado 19 de junio no era un día cualquiera, Egan estaba de regreso a su ciudad.

Egan Bernal, ciclista colombiano /

Muy temprano, Zipaquirá se vistió de rosa; es como si las calles del tradicional municipio del piquete y los hornos de sal en tierra cambiarán el aroma a campo y avena por el del orgullo y la alegría. El tradicional color verde de sus campos se vio realzado por el amarillo y el rosa, los colores de las dos grandes carreras ganadas por Egan Bernal, el joven flaco y sonriente, que salió de las calles del barrio Bolívar 83 para conquistar el mundo con su bicicleta.

La enorme e imponente Catedral de Sal se convirtió en el punto de encuentro del campeón con los colombianos, allí los jóvenes que recorren día a día los parajes del alto de San Jorge, una zona de veredas y pequeñas casas, fueron a su encuentro; Egan, fiel a su estilo, saludó a los futuros ciclistas y con alegría los invitó a seguir adelante; eso sí, antes de encontrarse con ellos, recorrió esas zonas que le traen recuerdos de sus duros entrenamientos.

Egan Bernal, ciclista colombiano / Caracol Radio

Villa Ahumada, así se conocía a Zipaquirá, quizá por el humo que salía de los hornos de sal en tierra (quién sabe), hornos de los que solo quedan tres en el restaurante ‘La Triada’.

Le puede interesar:

Es precisamente en “Villa Ahumada” donde se vive el ciclismo de una forma especial; Egan confesó tímidamente que cuando se dirigía a su homenaje, el pecho se le llenó de orgullo al ver decenas de personas en grupos practicando el deporte que lo hizo campeón. El ganador del Giro (nuestro Giro) finalmente llegó a la catedral de sal, allí las palabras y los halagos quedaron cortos ante la delgada pero imponente figura del joven orgullo de Colombia.

En las calles, mientras se hacía al homenaje a Egan, John Chávez vendía. El (John) siempre ha vendido lo que puede y este momento -por supuesto- no iba a ser la excepción.

“Las camisetas las tenemos en promoción, valen 50 mil (pesos), es tela micro perforada Pat Primo (haciendo referencia a la tradicional marca de ropa colombiana), normalmente las vendemos en 65 mil pesos en las tiendas”, explicó John con la firmeza de un buen vendedor.

Ver más:

De nuevo (de regreso) en la enorme Nave Central de la Catedral de Zipaquirá, continúa el homenaje. Ya pasaron los actos protocolarios, la foto con el gobernador de Cundinamarca, el alcalde de Zipaquirá, El ministro del Deporte y los patrocinadores y Egan, en una actitud más relajada, se sienta a escuchar los halagos que llegan con “eco”, desde todos los rincones de las milenarias catacumbas de sodio.

Llega el momento de las anécdotas y el campeón destaca las más importantes de la competencia, la más relevante sin duda, que involucró a otro colombiano, en la jornada que marcó el camino al título:

Egan Bernal es homenajeado en Zipaquirá / Caracol Radio

Para nadie es un secreto que Dani (Daniel Felipe Martínez) podía ser líder en cualquier equipo y siempre estuvo ayudándome y respaldándome durante toda la carrera (… ) en esa etapa en especial hubo un error mío, empecé a seguir unos ataques que no debí seguir y en un punto me dió una crisis y pensé… "parce voy a perder el Giro, faltan 3 kilómetros, voy muerto en una subida durísima". Comencé a gritar Dani, Dani, parce espéreme y Dani me esperaba; yo dije, perdí la carrera, pero Dani me dijo: "‘Marica’ (terminó de amistad utilizado en nuestro querido país) hágale". Yo subí suave y faltando dos kilómetros aceleramos, él estaba adelante mío y dije… que pena quedármele de nuevo a este man… y así llegamos al llano, este giro se lo debo en gran parte a Dani”. Explicó envuelto en un Aura de nostalgia el campeón.

Y llegó la confesión…

En la última etapa me fui llenado de emoción, dije: "parce, me voy a ganar el Giro", me dieron ganas de llorar, tal vez piensan que por ganar el tour (de Francia) no me importaba, pero no era así”, dijo.

Las palabras de Egan dejaron el lugar en silencio, un silencio corto que duró algunos segundos; acto seguido, llovieron aplausos en medio de la narración emocionada que hicieron los medios de comunicación en el momento de su consagración y que sonaba por los altavoces del lugar.

Terminó el homenaje -por lo menos por hoy- en la tierra de los talladores en sal, la tierra que fuera considerada como la capital mundial de la papa (hasta que se comenzó a importar), el lugar en donde se mezcla el olor a comida con el aroma de los verdes campos; allí Egan creció, allí comenzó a montar su bicicleta y allí comía el arroz con pollo preparado por la señora Flor - su mamá-, un arroz que seguramente se fue a comer al salir.

La bicicleta de Egan Bernal / Caracol Radio

Catedral de Sal de Zipaquirá se vistió para recibir a Egan Bernal. / Caracol Radio

Cargando

Escucha la radio en vivo

Elige una ciudad

Caracol Radio

Caracol Radio

Programación

Último boletín

Ciudades

Elige una ciudad

Caracol Radio

Compartir