Dónde está la bolita
Dónde está la bolita

Lecciones del 27

La recomposición del poder local podría tener efectos importantes en la gobernabilidad nacional. Las encuestas, a revisar el modelo.

Carlos Obregón /

Las elecciones de este 27 de octubre podrían dejar varias conclusiones iniciales que mostrarían que en lo local y regional el país empieza a cambiar o por lo menos le apuesta a nuevas voces, nuevos colores y sobre todo nuevas propuestas.

1. El triunfo de Claudia López en Bogotá ratifica la rebeldía del votante bogotano. El centro y la izquierda recuperan la alcaldía y lo hacen en cabeza de una mujer. No es un hecho nuevo, pero sí significativo que lo haga en cabeza de alguien con un discurso potente que se convirtió en la antítesis del alcalde Peñalosa. Se impuso el estilo confrontacional de López al moderado de Galán.

2. Medellín ratifica que se sale del molde tradicional del establecimiento político local, con alta injerencia del uribismo, y del empresariado. Daniel Quintero impuso un mensaje moderno y fresco frente al acartonado y tradicional de Alfredo Ramos. Pierde el uribismo y como en Bogotá, el poder queda en manos de la centro izquierda.

3. Se confirma lo que se temía en el Gobierno y el partido de Gobierno: una paliza en las elecciones locales, sobre todo en las grandes ciudades. Estas elecciones eran una especie de primera gran prueba popular para el gobierno y su partido que intentó buscar apoyos desde el Congreso con proyectos populistas. “Perdimos, reconozco la derrota con humildad”, dijo el senador Uribe.

4. A Gustavo Petro los resultados le plantean interrogantes para su futuro. La buena votación de Hollman Morris en Bogotá (440 mil) está lejos de la votación del petrismo en la capital, pero además en regiones como la Costa sus candidatos fueron derrotados.

5. Las encuestas, acusadas de estar siendo utilizadas para influir en el elector, son grandes perdedoras. En Bogotá y Medellín las equivocaciones fueron sustantivas.

6. Las coaliciones son las grandes ganadoras en alcaldías y gobernaciones. Solo cuatro partidos lograron gobernaciones: liberales (Sucre y Córdoba) Centro Democrático (Casanare y Vaupés), y conservador (Caquetá) y la U (Guainía).

7. Cambio Radical y la U quedan desdibujados. En lo local ganan personas de ese partido (Atlántico, Barranquilla, Valle del Cauca), pero aliados con muchos partidos. Los liberales podrán reclamar triunfos en Antioquia y Huila y en el Concejo de Bogotá, pero están lejos de ser ganadores claros.

8. Solo dos alcaldes de grandes capitales podrán decir que eligieron sucesor: Char en Barranquilla y Hernández en Bucaramanga.

9. Los grandes caciques locales y las familias vinculadas a la parapolítica están lejos de perder el control local. Pierden alcaldías, pero ganan gobernaciones o viceversa, en especial en la Costa.

10. La recomposición de lo local podría tener efectos importantes en la gobernabilidad nacional.

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