Brasil combate incendios en Amazonía tras aparición de nuevos focos

Brasil desplegó este domingo dos aviones Hércules C-130 en un vasto operativo militar para apagar los incendios que devoran partes de la Amazonía, mientras se anuncian nuevas protestas contra el presidente Jair Bolsonaro por su gestión ante los peores incendios en años en la mayor selva tropical del mundo.

Entre el viernes y el sábado se declararon 1.130 nuevos incendios, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil. La mayoría ocurre en la cuenca del río Amazonas.

Un fuerte humo cubría la ciudad de Porto Velho en el estado de Rondonia (noroeste) donde el Ministerio de Defensa dijo que los aviones empezaron a echar miles de litros de agua sobre las llamas, cuyo número ha aumentado en las últimas horas.

Las llamas han arrasado áreas de la región fronteriza con Bolivia y han provocado una densa humareda que aumenta la contaminación a lo ancho de la Amazonía, un tesoro ecológico de 5,5 millones de kilómetros cuadrados bajo amenaza.

Expertos afirman que el aumento de la deforestación durante la temporada de sequía para crear tierras cultivables o de pastoreo agravó el problema este año.

Indignación mundial 

Los incendios provocaron una ola de indignación mundial y son un tema de preocupación en la cumbre del G7 en Biarritz, Francia.

Los líderes de las potencias mundiales reunidos en la cumbre acordaron ayudar a los países afectados por las llamas "lo más rápido posible", dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, el domingo.

"Estamos todos de acuerdo para ayudar lo más rápido posible a los países afectados por estos incendios", dijo Macron a periodistas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro británico, Boris Johnson, que asistieron también a la cumbre del G7, ofrecieron también la asistencia de sus países.

La inscripción en la agenda del cónclave de esta crisis, sin participación de los países de la región, provocó la furia de Bolsonaro, quien denunció una "mentalidad colonialista fuera de lugar en el siglo XXI".

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