La igualdad para las niñas no da espera

El documento hace un llamado a la inclusión y a tomar medidas urgentes para cumplir a cabalidad los derechos de los niños.

NiñezYA hace un llamado para que en el Día Internacional de los Derechos de la Mujer se evalúe la situación de las niñas y adolescentes del país. Esta iniciativa incluye a más de 100 organizaciones de la sociedad civil que buscan incidir en las campañas presidenciales para que se cumplan a cabalidad los derechos de la niñez.

Según el informe ‘La Niñez no da espera, una mirada a su situación desde la sociedad civil’, la inequidadha sido el factor determinante en la realización de los derechos de niños y adolescentes de Colombia, un hecho que se evidencia de manera especial entre las niñas y mucho más si son de los sectores con más carencias económicas y de zonas rurales.

El documento hace un llamado a la inclusión y a tomar medidas urgentes para cumplir a cabalidad los derechos de los niños y adolescentes. Las más de 100 organizaciones de la sociedad civil prepararon este informe, con el cual buscan incidir en las campañas presidenciales para que los derechos de los menores de 18 años sean incluidos en los planes de Gobierno de los candidatos y en el Plan Nacional de Desarrollo que tendrá que elaborar el próximo presidente.

“El lugar en el que nacen, el tipo de hogar en el que crecen, el grupo étnico al que pertenecen, su género y su condición de discapacidad han sido decisivos en la posibilidad de que gocen de un adecuado estado de salud, puedan acceder a oportunidades de educación, cuenten con espacios para el juego, la expresión artística, el deporte y la recreación, en últimas, para que puedan desarrollar las capacidades que todo ser humano requiere para alcanzar su máximo potencial y romper el círculo de pobreza”, señala el texto.

Hoy, cuando se celebra el Día Internacional de los Derechos de la Mujer, las organizaciones que forman parte de NiñezYA invitan a revisar la situación de las niñas y adolescentes del país, que se resume en las siguientes cifras:

Salud Colombia ha logrado que menos adolescentes sean mamás. El porcentaje de mujeres de 15 a 19 años que son madres o están embarazadas de su primer hijo presenta una disminución continua desde el año 2005, pasando de 20,5% a 17,4% en el 2015, según el Ministerio de Salud y Profamilia. Sin embargo, la situación es diferente por quintiles de riqueza. De acuerdo con la Encuesta de Demografía y Salud (ENDS) 2015, en el quintil más alto el indicador de embarazo a temprana edad baja hasta 4,7%, mientras que para la zona rural la cifra asciende a 24,8%. Adicionalmente, 41,8% de las niñas embarazadas apenas tienen educación primaria y el 6,9% de las niñas que abandonan la escuela indican que el motivo fue el embarazo. Por otro lado, según el DANE, en 2016 se contabilizaron 5.542 nacimientos de bebés, cuyas madres eran niñas entre los 10 y 14 años, franja en la que cualquier acto sexual es un delito. Ninguna niña en este rango de edad debería estar sometida los riesgos de un embarazo, que se suman a una insuficiente cobertura de servicios amigables de salud (derechos sexuales y reproductivos) y barreras de acceso a hospitales de primer nivel. Además, según la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin) 2015, las adolescentes mujeres tienen un mayor retraso de talla que los adolescentes hombres: 10,6% frente a 8,7 % y de acuerdo con Encuesta Nacional de Salud Mental 2015, ellas registran las cifras más preocupantes relacionadas con conductas suicidas. Se encontró que 37,6% de los adolescentes con ideación suicida ha realizado algún intento de suicidio y el porcentaje más alto está entre las mujeres.

Educación Aunque el porcentaje de mujeres que tiene secundaria completa es prácticamente igual al de los hombres (17,4%) y ellas llegan a educación superior más que los hombres (24,2%), estos niveles de educación no se reflejan en los ingresos y posiciones directivas que tienen las mujeres. Además, nuevamente, la realidad es distinta entre las mujeres de los quintiles más bajos: solo 4,7% llega a educación superior, mientras que en los quintiles de riqueza altos llega el 46,2% (10 veces más). Por otro lado, las pruebas de calidad evidencian que en Colombia las brechas educativas no se presentan solo por falta de cobertura, también se deben a contenidos estereotipados, acceso diferenciado al conocimiento y resultados. En general, las niñas tienen mejores rendimientos que los niños en las pruebas de lenguaje Saber, mientras que en matemáticas se presenta una diferencia significativa, que cada año contribuye a empeorar el promedio de las niñas. En las pruebas Pisa de 2012 los resultados de las mujeres en matemáticas estuvieron 25 puntos por debajo de los resultados de los hombres. En secundaria la brecha en matemáticas se amplió a favor de los hombres, lo cual evidencia la desigualdad de género, que luego a largo plazo tiene efectos en la elección de carreras profesionales y en la rentabilidad de las mismas.

Violencia A pesar de un subregistro estimado en 30%, la violencia sexual contra la niñez va en incremento y afecta más a las niñas. Según Fundación PLAN (a partir de cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses), entre 2010 y 2016 se reportaron 129.905 casos de exámenes médico-legales por presunto delito sexual contra menores de edad, de los cuales 83,4% correspondió a niñas y adolescentes. En el 2016, la violencia sexual afectó especialmente a niñas de 10 a 13 años, con 6.188 casos.

Cargas laborales y domésticas Diversos estudios muestran que la mayor autonomía económica de las mujeres y el mayor bienestar de las familias se potencian mutuamente. En Colombia esto no se está dando, según la ENDS 2015, en la distribución del aporte de gasto y tiempo en el hogar, la balanza está inclinada desfavorablemente hacia las mujeres. El 45% de ellas cubren todos los gastos y 46,3% cubre la mitad o más de la mitad; mientras que 24,5% de los hombres aportan la mitad del gasto del hogar y 39,1% aportan todo el gasto del hogar. En el caso de la distribución de las cargas familiares en el hogar, la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) 2012 indica que entre 8 y 9 de cada diez mujeres dedican de 49 a 99 horas en el cuidado de personas dependientes (niños, ancianos y personas con discapacidad), mientras que de 1 a 2 de cada diez hombres dedican el mismo tiempo para estas labores.

Cargando