Los hoteles del Clan del Golfo
La Fiscalía llegó hasta los bienes que el grupo criminal acumuló con el apoyo de funcionarios públicos.

Cortesía Fiscalía

En el Urabá Antioqueño el Clan del Golfo escondió en suntuosas propiedades su narco fortuna.
Le sacó provecho con la construcción de hoteles y casas recreativas que pasaron por varias revistas de viaje como una alternativa ecológica y fina de tener unas vacaciones, sin saber que los verdaderos dueños eran los delincuentes más peligrosos del país.


La Fiscalía llegó a los municipios de Acandi, Sapzurro, Trigana y San Francisco, para buscar las propiedades que ya estaban identificadas: 11 bienes inmuebles, tres establecimientos de comercio y cinco vehículos, a nombre de conocidos delincuentes o sus colaboradores, algunos funcionarios públicos.


En la lista de bienes los investigadores resaltaron algunos hoteles y extensas fincas que durante años generaron una millonaria rentabilidad, entre otros el Hotel Bahia Sapzurro, en Zapzurro, y las fincas la Esmeralda y La Patico; y en Trigana, los hoteles El Manglar y Arias.
Todas las propiedades de la banda criminal sumaron, según la Fiscalía, más de 53.000 millones de pesos que ahora serán objeto de extinción de dominio.






