Millonaria condena contra la Nación por error médico a la hora de diagnosticar a un paciente
El centro hospitalario había determinado que el infante de marina padecía de dengue cuando en realidad falleció de malaria.
Un insólito caso llegó al Consejo de Estado en el que se condenó al Hospital Universitario San José de Pereira por un error médico al diagnosticar a un Infante de Marina con dengue cuando en realidad padecía de malaria.
La Corporación Judicial ordenó al centro hospitalario pagar 246 millones de pesos, a la familia Andrés Pérez López quien falleció el 20 de julio de 2003 en la unidad de cuidados intensivos del como consecuencia de una malaria.
Según narró la familia el joven llegó a ese centro asistencial remitido del Hospital Santa Mónica de Dosquebradas, donde le diagnosticaron equivocadamente “dengue + deshidratación grado II” con base en los aspectos clínicos pero no epidemiológicos del cuadro febril que presentaba.
Indicaron que el joven quien se desempeñaba como infante de marina en el puerto fluvial de Guapi, ingresó al servicio de urgencias del Hospital Santa Mónica de Dosquebradas (Risaralda), por presentar fiebre muy alta y dolor abdominal.
Sin embargo, en ese centro asistencial fue diagnosticado con “dengue”, sin tomar en consideración el hecho de que provenía de un área geográfica “identificada como endémica de malaria”, lo cual obligaba a practicar otro tipo de exámenes en orden a descartar dicha patología.
Para la Corporación Judicial es reprochable que pese a que fue trasladado al Hospital Universitario San Jorge, este no haya modificado el tratamiento suministrado, pese a que conocía que existía un riesgo mayor de complicaciones de la enfermedad, ocasionándose la muerte del paciente.
Indicó el alto tribunal que “existen indicios de que el Hospital Santa Mónica de Dosquebradas omitió interrogar al joven Andrés Pérez López acerca de su lugar de procedencia. La conducta, consistente en omitir preguntar al paciente acerca de su lugar de procedencia, constituye una falla del servicio por error de diagnóstico pues los protocolos médicos establecen a cargo de las entidades prestadoras de los servicios de salud el deber de indagar sobre los aspectos clínicos y epidemiológicos de los episodios febriles que puedan considerarse sintomáticos de enfermedades como el dengue, en orden a establecer un diagnóstico adecuado”.
“La falla que se le imputa a la entidad operó en este caso como causa de la muerte del joven Andrés Pérez López debido a que la falta de un diagnóstico oportuno retardó la iniciación del tratamiento y, con ello, sin duda, redujo su efectividad” precisa el fallo.




