Conozca los alcances de los protocolos del cese al fuego bilateral y dejación de las armas de las Farc
Estas son las reglas de juego para el desarme y la desmovilización de las Farc, incluyendo las rutas y el funcionamiento de las zonas.

Vista general de la firma de los protocolos y anexos del acuerdo sobre "Cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y dejación de las armas".(EFE)

El Gobierno Nacional presentó los protocolos, que básicamente son procedimientos técnicos, o lo que el propio presidente Juan Manuel Santos ha dicho: "el cómo" se van a desarrollar de forma específica y detallada el cese al fuego bilateral y definitivo y la dejación de las armas.
Estos protocolos garantizan, según las partes que se realicen estos procesos de forma verificable, en los tiempos acordados y con garantías de cumplimiento y seguimiento.
Se presentaron 23 protocolos, junto con 2 anexos que incluyen procedimientos y cronogramas para los desplazamientos, la ubicación de las estructuras de las Farc, el funcionamiento de las Zonas transitorias de normalización y dejación de las armas así como el monitoreo y la verificación.
La misión de verificación, deberá evitar que los acuerdos se rompan, se afecte a la población civil, a la Fuerza Pública o a los integrantes de las Farc que se desmovilicen.
Para evitar esta situaciones que rompan la tregua, hay compromisos de las partes en conjunto e individuales para garantizar la seguridad de la población, la protección de las zonas y los campamentos y la integridad del cese al fuego.
El Gobierno y las Farc se comprometieron a no entrar en contacto armado, no impedir u ocultar información para la labor de la misión especial de monitoreo y verificación, no interferir en su labor, especialmente en el proceso de recolección, almacenamiento, extracción y disposición final del armamento de las Farc.
No adelantarán acciones que impidan la protección o asistencia humanitaria, ni deberán utilizar lenguaje difamatorio por cualquier medio, así como está prohibido ejecutar actos de violencia o amenazas que ponga en riesgo la vida e integridad contra la población civil, contra la contraparte, o contra los miembros de la misión. No deberán afectar los derechos y libertades de la comunidad.Frente a las rutas para la desmovilización y las zonas transitorias de normalización, no podrán usar dichas rutas para propósitos diferentes. Deberán además respetar los protocolos de ingreso y salida de las zonas, hacer presencia temporal en puntos de seguridad de común acuerdo. Tampoco podrán desplegar unidades armadas y personal no autorizado en las zonas o los puntos transitorios de normalización.
Las autoridades civiles, y la Policía Nacional, funcionarán normalmente informando a la misión para coordinará su acceso. Se establece un sistema reforzado de garantía y protección de los derechos de los residentes en las veredas. Además la Fuerza Pública después de la zona de seguridad tendrá un dispositivo especial de protección.Así mismo se comprometieron a que la Fuerza Pública mantendrá la incorporación de integrantes a sus filas; mientras que las Farc no podrán incorporará nuevos hombres y mujeres en sus filas, ni guerrilleras ni en las estructuras de milicianos.
El Gobierno Nacional se comprometió en estos protocolos a no tener un trato discriminatorio con la guerrilla ni los miembros que hagan parte del proceso, tampoco hacer propaganda hostil en contra de las Farc-EP, ni ejecutar vuelos militares por debajo de 5.000 pies de los niveles de vuelo, ni operaciones de acción ofensiva contra las Farc.
Estará a cargo de controlar el suministro de alimentos y medicamentos para las zonas y puntos de normalización. No deberá afectar o dañar las instalaciones adecuadas las zonas o puntos de normalización, ni ingresar sin coordinar con la misión especial de verificación u obstaculizar el desplazamiento de los integrantes de las Farc hacia las mismas, o impedir la atención médica a los integrantes de la guerrilla.
Por su parte, las Farc se comprometen a no hacer presencia armada en lugar diferente a los campamentos, ni a salir de las zonas o puntos sin cumplir los procedimientos acordados para los desplazamientos.Tampoco van a adquirir, fabricar, portar o transportar armas, municiones ni explosivos no autorizados en el acuerdo de dejación de estos artefactos. Ni deberán comercializar o preparar depósitos clandestinos de armas.
No podrán interferir en el las funciones de las autoridades civiles, militares y de policía, ni destruir material, obras, instalaciones, infraestructura del Gobierno o la Fuerza Pública.
Deben evitar cualquier actividades ilícitas para su financiación, no aumentar su capacidad de combate, ni modificar sin justificación la cantidad y relación de personas y armas autorizadas para permanecer en los campamentos. Así como cumplir el procedimiento de registro y almacenamiento de las armas de los integrantes que saldrán al cumplimiento de las tareas del proceso de paz y de los y integrantes de esta organización asignados a la misión de verificación.
Los protocolos establecen los procedimientos técnicos que aseguran que las Farc entregarán la totalidad de sus armas a las Naciones Unidas.Determinan allí los tipos de armas, que incluirán las individuales, de apoyo, granadas, municiones, que al final serán destruidas para la construcción de 3 monumentos.Las Naciones Unidas al final de este proceso certificará y comunicará al país oficialmente que las Farc dejaron definitivamente la totalidad de sus armas.
5 días después del denominado día D, momento en que se dé el acuerdo definitivo entre las partes, las Farc entregarán a la misión de verificación la información sobre todas las armas que tienen en su poder.
Posteriormente, 5 días después, la guerrilla entregará al misión la ubicación de todos los depósitos o ‘caletas’ donde se encuentra su armamento inestable, tal como los tatucos, las minas, los cilindros bomba, entre otros, que será destruido en los primeros 60 días.En este mismo periodo se almacenarán en contenedores todas las armas de apoyo y el que está en poder de las milicias.
Sobre el armamento de los desmovilizados en las zonas transitorias de normalización, se iniciará una fase dentro de los primeros 90 días luego del día D. En el que deberán entregar el 30 % de las armas. En los siguientes 30 días deberán entregar el siguiente 30 % y finalmente un mes después deberán entregar el excedente. Este arsenal se almacenará en contenedores bajo control de Naciones Unidas.
30 días más tarde, es decir, a los 180 días del denominado día D, la ONU extraerá los contenedores de las zonas, y certificará el final del proceso de desarme.




