Las razones por las que Jennifer Lawrence no es una 'fiestera'

La actriz prefiere no salir de fiesta porque cuando se toma unas copas de más, termina vomitando.

Jennifer Lawrence casi nunca sale de fiesta con sus amigos porque, en cuanto se toma unas copas de más, comienza a vomitar y se convierte en un verdadero problema.

"Soy como una abuela. Me cuesta mucho salir de fiesta, y cuando salgo no me quedo hasta muy tarde. Si me quedo hasta tarde y me paso bebiendo, acabo vomitando. Tengo cero tolerancia al alcohol y aunque nunca me desmayo, simplemente empiezo a vomitar", explica la intérprete en una entrevista a la revista Harper's Bazaar.

Por suerte, la joven cuenta con buenas amigas como la actriz Emma Stone que se encargan de cuidarla cuando se excede con las bebidas.

"Pregúntale a Emma Stone. Me pasó justo eso la noche que fuimos a ver el concierto de Adele en Los Ángeles. Estuvo sosteniéndome y frotándome la espalda mientras vomitaba, fue muy buena. Yo no paraba de decirle: 'Sal de aquí, esto es asqueroso'", añade la actriz.

Esa noche acabó convirtiéndose en "una locura" cuando el amigo y compañero de reparto de Jennifer en la saga 'Los juegos del hambre', Woody Harrelson, se cortó un pie después de que la actriz rompiera una vela mientras vomitaba y se olvidara de recoger los pedazos.

"Woody se hizo un corte en el pie. Se iba a quedar en mi casa, en la habitación de invitados, y justo en ese momento yo me puse a vomitar. Y rompí una vela porque no puedo vomitar como una persona normal, no: me puse a hacer aspavientos con los brazos. Y por supuesto no recogí la vela porque soy una boba. Al día siguiente [Woody] se cortó el pie. Y yo no paraba de repetir: ‘¿me van a demandar?'. Fue él quien tuvo que decirme: '¿Vas a preguntarme si estoy bien?'. Fue una locura de noche".

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