La factura que le costó la presidencia de la Corte Suprema al magistrado Fernando Giraldo
No le perdonan que hubiera reclamado que al encuentro de la justicia en Cartagena sobre la paz no hubieran invitado a la oposición.

(Colprensa/Archivo)

La falta de un acuerdo en la sala Civil de la Corte Suprema tiene en el limbo el nombre de Fernando Giraldo como presidente del alto tribunal.
La afirmación causó sorpresa porque desde el año pasado cuando el magistrado Giraldo fue elegido vicepresidente se presumía que ya era un hecho que en 2016 él sería el presidente de la Corte.
Ante la falta de un acuerdo y siguiendo el reglamento la sala Plena tomó la decisión de encargar la presidencia al primer magistrado en orden alfabético, por lo que el cargo le correspondió a José Luis Barceló, quien venía de ejercer la presidencia de la sala Penal.
Caracol pudo establecer que la falta de acuerdo en la sala Civil alrededor del nombre de Fernando Giraldo tiene que ver con el bloque de oposición que creó alrededor de su nombre el grupo que apoya al saliente presidente de la Corte Leónidas Bustos.
En la actualidad la sala Civil sólo tiene 5 de 7 magistrados. El nombre de Giraldo lo apoyan Luis Armando Tolosa y Margarita Cabello Blanco. En contra estarían Álvaro García y Ariel Salazar, de la corriente de Bustos. Giraldo ha mantenido una distancia para no interferir en la votación.
Fuentes aseguran que a Giraldo no le perdonan que en el encuentro de la justicia ordinaria, realizado el pasado mes de agosto en Cartagena, donde el tema central fue el proceso de paz con las Farc, no se hubiera incluido entre los conferencistas invitados a un representante de la oposición.
“Sin ánimo polémico, sin espíritu conflictivo y sin el encono que enturbie la razón debemos afirmar que aquí faltó la otra opinión. Estuvo ausente la otra opinión de muchos colombianos que piensan distinto, que tienen otra percepción de las cosas que ocurren alrededor de la paz… la arrogancia, los vetos y la censura no son buenos consejeros”, dijo ese día el magistrado Giraldo al clausurar el encuentro, luego de la intervención del presidente Juan Manuel Santos.
De mantenerse esta división la Corte Suprema por segunda vez en su historia seguirá teniendo presidente encargado en orden alfabético por lo menos hasta marzo.
Ese mes vencen los periodos de Leónidas Bustos en la Corte y del fiscal Eduardo Montealegre, su padrino en el alto tribunal. Dicen las fuentes que al nombre de Fernando Giraldo no se le ha acabado el oxígeno.




