Condenan a la nación por robos a almacenes de Armenia tras terremoto
Consejo de Estado determinó que la Fuerza Pública omitió su deber de protección.

Foto Archivo Armenia.(Colprensa.)

Bogotá
La Sección Tercera del Consejo de Estado condenó a la Policía, al Ejército Nacional y a la Alcaldía Municipal de Armenia, por haber omitido su deber de protección frente a los locales comerciales ubicados en Armenia y que resultaron gravemente afectados tras el terremoto que se presentó en 1999 el cual atrajo vándalos que saquearon y destruyeron los negocios y el comercio.
“Se advierte la presencia de oficiales pertenecientes a la Policía Nacional y de miembros del Ejército en el lugar de los hechos vandálicos justo donde se encontraba el local comercial de la sociedad “Bodegas del Quindío Ltda.” y adicionalmente estos no desplegaron ningún acto coactivo contra los vándalos para evitar el saqueo del comercio, y por lo tanto la alteración al orden público” indicó.
Señaló la Corporación Judicial que era evidente que en el lugar de los hechos donde se presentaron los saqueos había presencia de oficiales de la Policía y del Ejército, pero que estos no hicieron nada para evitar que robaran los productos de los locales comerciales.
Indicó que no se usó la fuerza por parte de la Policía pese a la alteración al orden público que se estaba presentando contra el comercio de Armenia.
“Se presentó una omisión a la función de la actividad de policía que cumple la Policía Nacional, al no haber hecho un adecuado despliegue coactivo para evitar los saqueos que se presentaron el 29 de enero de 1999. En últimas, no se usó la fuerza en medida razonable por parte de la Policía ante la alteración al orden público que representaba grupos de personas organizadas con el fin de saquear el comercio de la ciudad de Armenia” precisa la sentencia.
Agrega la Corporación Judicial que los testimonios parcialmente transcritos dan cuenta que “miembros de esta institución se encontraban presenciando los actos de saqueo y no tomaron medida alguna para evitarlos, pues todos los testigos son concordantes en que los soldados manifestaban no tener orden de intervenir; de donde es válidamente deducible por la Sala, que era tal la falta de coordinación entre las distintas entidades que la situación los había desbordado”.




