Consejo gremial expresa preocupación por crisis en la frontera con Venezuela.
Los empresarios rechazaron los ataques sistemáticos que han sido víctimas los colombianos en el vecino país.
Norte de Santander
El consejo gremial expresó su preocupación por la difícil situación que registra en la frontera entre Colombia y Venezuela.
“Rechazamos los actos violentos de los que han sido víctimas colombianos habitantes en territorio venezolano y los agravios que han recibido personalidades públicas colombianas en razón de sus posiciones ideológicas”, señalan los empresarios.
El consejo señala que las consecuencias del cierre de la frontera van más allá de los evidentes efectos económicos derivados de la estrecha relación que guardan las economías de ambos países.
“La zona de frontera constituye una región en donde sus habitantes han desarrollado relaciones familiares y económicas, acceden a servicios de salud, de educación y sociales a lado y lado de la misma. El cierre en comento significa partir en dos una sociedad que históricamente se ha comportado como una sola comunidad”, reitera un comunicado de los empresarios.
Añade el consejo que el cierre de la frontera está planteando una situación contraria al espíritu de convivencia y cooperación que debe orientar las relaciones entre los dos países. El tratamiento que están recibiendo los habitantes de la zona de frontera está generando efectos humanitarios tales como desplazamiento, división de familias, inasistencia de menores a centros educativos y desarraigo, que merecen toda la atención de la institucionalidad colombiana.
“Consideramos de la mayor importancia concretar un plan de trabajo binacional, con el objetivo de atender la problemática de la frontera con una visión de largo plazo y de sostenibilidad de la región, para una mejor calidad de vida de sus habitantes”, concluye el pronunciamiento.




