Amor al primer pedalazo
La bicicleta los unió para siempre, ahora recorren América Latina


El artesano Cesar Augusto Valencia, natural de Calarcá, Quindío, famoso por haberse desplazado en bicicleta desde Santa Marta, hasta la República de Brasil, con motivo del pasado mundial de fútbol, de regreso a su patria, fue flechado por cupido en el Perú
Como en la canción del maestro Alexis Lozano, "Cuando Hablan las Miradas", Cesar Augusto, al llegar a Lima, miro de soslayo a la joven Violeta Cabezas, la cual quedó flechada para siempre al punto de exclamar en medio de la multitud, "He aquí el amor de mi vida", mientras un sonoro beso, se ancló como en puerto seguro en los cuarteados labios del intrépido ciclista, producto de haber recorrido en bicicleta más de 30.000 kilómetros
Violeta, sin pensarlo dos veces y recordando a la quiteña, Manuela Sáenz, sepultada en la población de Paita, Perú, se unió a la gesta libertadora por las carreteras de América, emprendida por el artesano Cesar Augusto Valencia, hasta llegar luego de cuatro meses de incesantes pedalazos amortiguados por el puro amor a la ciudad de Cali, en el valle del Cauca, donde ha disfrutado de los dulces encantos de la tierra de la caña de azúcar
Ahora en medio de sonrisas, ilusiones avivadas por el pebetero del amor, pretenden llegar de regreso nuevamente a Lima, para celebrar el cumpleaños de la prometida con un apetitoso Ceviche Peruano en la población de Chiclayo, donde pretender inclinarse ante el todo poderoso para sellar para siempre este amor que nació en una Ruta de América y que se incrementará a diario en medio de esperanzadores pedalazos, para fortalecer los espíritus e incrementar las ventas de las artesanías colombianas producto de la creatividad y el amor de Cesar Augusto Valencia y Violeta Cabezas




