Dinero de la U. Autónoma del Caribe se esfumó en cuentas internacionales
La Fiscalía acusó a Silvia Gette de apropiarse de un millón de dólares de la Universidad.


La llamaron a juicio por el delito de abuso de confianza calificada. Caracol Radio conoció el escrito de acusación en el que detallan cada una de las pruebas en contra de la exrectora de la Universidad Autónoma del Caribe, Silvia Gette, en la investigación por el millón de dólares que sacaron de las cuentas de la institución
La exrectora se defiende mientras asegura que solicitó y utilizó ese dinero para un proyecto de ampliación de las sedes de la universidad y llevarla incluso a los Estados Unidos, le dijo a la Fiscalía que se reunió con inversionistas internacionales que prometieron generar rendimiento para ese dinero
La Fiscalía logró probar que Gette, como rectora de la Universidad dio la orden de pago a través de un giro del Helm Bank en Barranquilla a una sucursal en Miami, luego solicitó un cheque de gerencia para seguir la recomendación de los inversionistas y consignarlo en una cuenta de banco en Suiza
Qué pasó con el dinero de la Universidad Lo cierto fue que ese dinero rodó por varias cuantas y supuestos proyectos de inversión en varios países, fueron tantos los movimientos que finalmente terminó en unos llamados Bonos Históricos Mexicanos. Se estableció que el dinero, como moneda, ya no existe
Gette aseguró que la Universidad conocía del proyecto y el destino del dinero, tanto que autorizaron el giro a una de sus cuentas personales. Las casi 50 declaraciones que obtuvo la Fiscalía concluyeron lo contrario; si bien la universidad conoció la posibilidad de ampliar la institución, en ningún acta quedó consignado la autorización para el giro de semejante suma de dinero
La exrectora en su defensa le pidió a la Fiscalía que investigaran si funcionarios de la universidad destruyeron las actas y reportes que certificaban las autorizaciones que recibió, los fiscales lo hicieron y no encontraron una sola prueba de su denuncia, en cambio establecieron que Gette siempre figuró como única beneficiaría del proyecto, se presentó con la nacionalidad argentina y entregó como dirección de notificación una institución de su propiedad y no la universidad
El desacuerdo La Fiscalía arrancó la investigación acusando a Gette de hurto agravado, pero en el transcurso cambiaron el tipo penal por abuso de confianza calificado, esto para alguna de las partes dentro del proceso, no se compadece con el daño causado a la universidad, pues no sólo se esfumó el dinero, sino que en un máximo la condena no va más allá de los nueve años de prisión.




