‘Los Urabeños’ absorbieron 19 bacrim para consolidar frente en el Caribe
Libran una batalla con frente criminal de disidentes de Los Rastrojos y otros grupos que buscan controlar contrabando.
Una investigación de la Fundación Paz y Reconciliación revelan tres grandes situaciones que ponen en riesgo la seguridad de la población de la Costa Norte del país, pero además la frontera con Venezuela, que radica en la consolidación de dos frentes criminales liderados por Los Urabeños y reductor de grupos como ‘Los Rastrojos’
En Caracol Radio, el coordinador de la Investigación, Ariel Ávila, confirmó que la investigación muestra la radiografía de la consolidación de un frente criminal en la Costa Caribe del país, organizado por ‘Los Urabeños’ quienes obligaron a por lo menos 19 bandas locales a unirse a su organización. Explicó que “esto permitió tengan el control de toda la Costa Norte al hacer la alianza con las organizaciones locales, que ha llevado a que disminuya el homicidio”. Sin embargo, “algunos disidentes de ‘Los Rastrojos’, ‘Los Paisas’, y de los mismos ‘Urabeños’, se agruparon en una organización que ha tomado el nombre de ‘Oficina del Caribe’, son como 2 grandes federaciones criminales”. Otra de las conclusiones de la investigación, da muestras de cómo se está configurando una guerra por el manejo del contrabando de alimentos y combustibles desde Venezuela, por la rentabilidad que genera este negocio que ya se puede igualar al del narcotráfico. Precisó que “se calcula que entre 170 y 200 toneladas de alimentos mensuales entran de Venezuela hacia Colombia y los niveles de corrupción son impresionantes”. “Carros cargados llenos de alimentos salen del Seniat que es como la Dian colombiana en Venezuela, son custodiados por la Guardia Nacional y una vez entran a Colombia pagan corrupción a la Policía Aduanera y a los miembros de la Dian”, asegura Ávila. Otros resultados que están documentados en registros y fotografías señalan otras situaciones alarmantes, como que gran parte de la población en zonas como La Paz, Maicao o Uríbia, entre otros municipios viven de las economías ilegales relacionadas con el contrabando de combustibles y alimentos. Se demuestra que se reconfiguró luego de la composición de estos frentes criminales, el porcentaje de repartición de los cargamentos de drogas. Así como se rehabilitó la salida de estupefacientes por el mar Caribe, que se convirtió nuevamente en la principal ruta de salida de Colombia.




