Bogotá estrena central hidroeléctrica en Suba
Permitirá reducir la emisión de cerca de 3.240 toneladas de dióxido de carbono cada año.
La Empresa de Acueducto de Bogotá aprovecha la energía mediante pequeñas centrales hidroeléctricas de generación, paralelas a las estaciones de control de presión, sin afectar la calidad del servicio que se presta a la ciudad y obteniendo, en cambio, beneficios ambientales al contribuir a la sustitución de fuentes contaminantes de generación de energía
Con este programa, liderado desde hace varios años por el Acueducto, se pone en funcionamiento la tercera central de energía limpia que opera la Empresa, ubicada en el tanque de Suba, al noroccidente de la ciudad
En este lugar, que emplea la fuerza de la presión del agua potable que viene desde la línea Wiesner-Suba, se esperan producir alrededor de 8.500.000 kilovatios hora anual de energía limpia a través de una turbina y un generador, la cual podría iluminar a más de 5000 hogares
“Esta central hidroeléctrica, además de reducir la presión y entregar el agua potable al usuario en condiciones de presión adecuadas, nos permite generar energía y entregarla a la red interconectada nacional para su comercialización. Es un proyecto que tiene un doble impacto en términos de beneficio ambiental, ya que aprovechamos la carga hidráulica disponible en diferentes puntos de la red de acueducto, haciendo un uso eficiente del recurso natural del agua”, sostuvo Alberto Merlano, gerente del Acueducto
La nueva central hidroeléctrica de Suba, que recorrió hoy el alcalde mayor de Bogotá, Gustavo Petro, acaba de ser registrada por las Naciones Unidas como uno de los proyectos de mecanismo de desarrollo limpio, cumpliendo así uno de los compromisos del Protocolo de Kioto que suscribió Colombia
Este modelo, desarrollado inicialmente en la central hidroeléctrica de Santa Ana a finales de los años noventa, destina una parte significativa de los ingresos provenientes de la venta de las emisiones reducidas de proyectos de mecanismo de desarrollo limpio de las centrales hidroeléctricas de Suba y Usaquén a la financiación de un programa de protección, restauración y conservación del páramo de Chingaza y su área de influencia, zona de donde proviene el agua que utilizarán las tres plantas para la generación de energía eléctrica para la red
La inversión total de esta obra fue de aproximadamente 13.500 millones de pesos, y se enmarca en un macroproyecto que contempla tres pequeñas centrales hidroeléctricas (Suba, Usaquén y Ventana), cuyo valor total es de 60.000 millones de pesos.




