¿Dónde se esconde la prófuga que nadie busca?

La canciller de Panamá insiste en que no sabe si está en ese país.

Por Andrea Aguilar -  Enviada especial a PanamáLa Oficina de Atención de Refugiados en Panamá fue el último sitio en el que fue vista María del Pilar Hurtado a finales del año pasado, queda en la Vía España uno de los sectores más transitados de la capital. Allí acuden diariamente decenas de personas, quienes desde las 6 de la mañana hacen fila para lograr una ficha que les permita llenar el formulario en el que buscan convencer a los funcionarios por qué necesitan ser refugiados en este país

 A la entrada de la oficina se ven al menos 30 personas esperando a ser llamadas y adentro, otras 20 llenando ya los formularios en pupitres escolares, la mayoría de ellos son cubanos y no parecen haber seguido las indicaciones de las oficinas públicas en Panamá: “nada de entrar en bermudas ni de blusas de tiras,”  entre ellos, al lado de la escalera resalta la figura de Yamilé Quintana, vestida con unos pescadores y una blusa azul rey. No alcanzó a su turno para ser atendida hoy pero dice que mañana madrugará más

 “Salí por Ecuador como todos los cubanos, ahí tuve contactos con coyotes que son los que te quitan el dinero, te engañan diciendo que eso es para que no te deporten a la migra, luego en Cali me cobraron 400 dólares más y en Medellín otros 400”, Dice, sin dejar de sonreír, que en Colombia la dejaron sin nada, en Necoclí le cobraron 750 dólares por la lancha y cuando llegó a Panamá volvió a ver la luz y la recompensa a los pasos amargos que tuvo que dar por las carreteras de nuestro país

 “En Colombia te asustan mucho, fue un viaje horrible porque nadie ayuda de corazón y les gusta mucho el dinero (…) salí el 24 de diciembre  de Ecuador y llegué a Panamá el 3 de enero, la ruta empezó en Ipiales, cogimos una guagua hasta Pasto, otra hasta Cali, otra a Medellín y luego a Necoclí”, señala

 Es topógrafa, tiene 33 años pero no ve futuro en su país, ni para ella ni para su hijo “porque en Cuba las personas son muy buenas pero el gobierno no”, no está muy al tanto del restablecimiento de relaciones con EEUU, pero dice que nada cambiará si siguen los Castro en el poder

 A Cuba no puede entrar en cinco años, pero si consigue papeles de refugiada si le dejan sacar a su hijo y entraría a ser parte de las casi 2.300 personas que viven en esta condición en Panamá y de las que quería ser parte Hurtado, que a diferencia de Yamilé no ha sufrido un drama humanitario sino que se la ha pasado desde el 2010 escondida en barrios de clase media alta como La Alameda

 Un piso más abajo queda la oficina de la directora de la Onpar (Oficina para la Atención de los Refugiados), Yaribeth de Calvo, quien calcula cada palabra que dice para no salirse del libreto y cita las leyes que le impiden revelar las razones por las que la exdirectora del DAS no consiguió regularizar su situación migratoria acudiendo a la figura de refugiada

 Como Yamilé, la exdirectora del DAS también tuvo que sentarse en esa sala, llenar los mismos formularios, pasar por una entrevista y esperar varias semanas por una respuesta que resultó ser negativa y dejó abierto el eterno interrogante ¿Dónde se esconde esa prófuga que nadie busca? Así la llama uno de los diarios locales en un informe en el que afirma que “el gobierno panameño ya no la quiere; el colombiano, no la reclama y la Corte declaró ilegal su estatus de asilada política”.

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