Acabó Festival: Rubén Blades cautivó con los relatos sobre Gabo al público
La música me ha gustado más que la literatura, hasta el punto que no logro escribir con música de fondo: Gabo
El recinto no tenía una sola silla vacía. Interesados estaban los espectadores por escuchar el diálogo del cantante panameño Rubén Blades con el periodista colombiano Alberto Salcedo Ramos, en el conversatorio Gabo, la crónica y la música, que cerró tres días de la Segunda Edición del Premio Gabriel García Márquez en Medellín
De blazer azul, sobrero negro y unos vaqueros, Rubén Blades comenzó su relato a los asistentes de Plaza Mayor, cuando en medio del escepticismo le propuso, por primera vez, al Nobel que lo acompañara en la, no fácil tarea, de escribir un cuento corto para después hacerlo música
Luego de su interés por escribir el cuento terminó con la composición de la canción G.d.b.d (Gente despierta bajo dictadura) y con tono pausado, leyó a los asistentes la letra: “Despiertas. No has podido dormir muy bien. Te levantas. Caminas y pisas uno de los charcos de orine que el nuevo perro ha dejado por toda la casa. Maldiciendo, entras al baño brincando en una sola pierna, enciendes la luz y restriegas el pie sobre la cubierta que tu esposa le puso al excusado…”, reza la canción, que luego sonó en el auditorio
Luego, contó que un señor que quería congraciarse con Rúben Blades por alguna razón, le comentó que conocía a García Márquez. Cuando el artista llegó al estudio de grabación, el tipo le dijo que tenía al escritor de Crónica de una muerte anunciada al teléfono, desde el otro lado del mundo
Sin embargo, mientras no le creía mucho al tipo, porque el cantante no lo conocía tampoco, decidió atender la llamada
“El tipo me dijo Gabriel está al otro lado del teléfono. Llegué al teléfono: ¡Aló! Y el otro me responde: ¡Aló! Digo yo: Éste es Rubén. Y el del otro lado me dice: Éste es Gabo. Digo eh: ¡Qué bien! Me dice: Igual. Y en esa vaina nos quedamos. Yo creía que el tipo me estaba jodiendo. Entonces la conversación fue la más monosilábica, más corta del mundo, la primera vez que hablé con Gabo”, relató el artista
Más adelante, Blades evidenció su simpatía por el uso de las palabras esdrújulas, en la canción El Tartamudo. Se trató de la misma pieza musical que un día le enseñó a García Márquez y a su esposa Mercedes Barcha, cuando visitaron a aquel en su casa de Panamá
Gabo y la Gabita, ambos se sentaron en el sofá. Blades narró que comenzó a leer las letras de la canción, cuando el Nobel soltó la carcajada “hasta que se le agotó el cachete”, mientras el cantautor panameño reveló su simpático temor por la expresión de Mercedes
“Mercedes que tiene un rostro completamente inescrutable. Cosa que siempre me ha preocupado. Yo nunca sé si lo que estoy diciendo está bien o mal. Mercedes es como una jugadora de póker. Te está mirando (risas) Yo siempre le quise caer bien a Mercedes”, dijo en tono jocoso
Interpretó unas cuantas estrofas de la canción que escribe: En esa casa. Una historia de una mujer y sus hijas que es maltratada por su marido, en medio del silencio que se guarda en el vecindario ante tal infamia
Al final, Alberto Salcedo Ramos se despidió previo a la intervención del público, con estas palabras de Gabriel García Márquez: “La música me ha gustado tanto. La música me ha gustado más que la literatura, hasta el punto que no logro escribir con música de fondo, porque le presto más atención a ésta, que a lo que estoy escribiendo”



