15 años del crimen de Jaime Garzón
Durante la investigación seis testigos e implicados en este caso fueron asesinados.


Son varias las etapas, los momentos que tuvo la investigación por el asesinato del humorista y periodista Jaime Garzón, todas con resultados contundentes. Cada administración en la Fiscalía y en cada aniversario del crimen se presentan las respuestas de la justicia en este caso
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Este año en el aniversario número 15 la Fiscalía entrega una hipótesis delictiva que relaciona a paramilitares, políticos y agentes del Estado, pero asegura que se abre una nueva línea de investigación que busca probar un repetido intento, en todos estos años, por desviar la investigación
La línea de investigaciónPrimero fueron los paramilitares. La Fiscalía estableció luego de varias declaraciones que quien ordenó el asesinato del periodista fue el jefe de las Autodefensas Carlos Castaño
Esa fue la punta de la pirámide, porque de para abajo empezaron a aparecer datos reveladores que no dejaron bien al gobierno de turno y a las fuerzas militares
Los desmovilizados de las autodefensas como alias Don Berna o Pedro Bonito, vincularon a miembros de la fuerza pública como principales facilitadores del crimen. El coronel Jorge Eliecer Plazas, prófugo por más de seis años y ya capturado, sería ficha que faltaba en el rompe cabezas
La participación del oficial, como comandante de inteligencia de la Brigada 13, fue la herramienta más certera que tuvo Castaño para completar el asesinato
En adelante aparecen una serie de personajes y situaciones que dieron más luces en esta investigación. La participación de agentes del Estado a través del Das. El subdirector de la desaparecida entidad José Miguel Narváez fue vinculado con el crimen, nuevamente como facilitador, como el funcionario público que entregó los detalles de la rutina del periodista a los sicarios de la banda La Terraza que perpetraron el asesinato
Carlos Castaño fue condenado por el crimen, el coronel Plazas Acevedo, fue llamado a juicio, Narváez ya se encuentra a la espera de una condena y este año la Fiscalía espera vincular y sobre todo encontrar a otras personas que tendría relación con el asesinato
Los problemasDurante 15 años fueron las declaraciones de testigos lo que permitió encontrar y condenar al autor intelectual del crimen, Carlos Castaño. Pero fueron precisamente una serie de declaraciones falsas las que afectaron la investigación
Una mujer, identificada como María Amparo Arroyave, declaró y dijo ver quiénes eran los asesinos y hasta señaló a uno de ellos, que fue llevado a prisión y luego puesto en libertad tras comprobarse su inocencia
Resultó que esta mujer era una falsa testigo que regularmente el Das utilizaba para implicar a personas en procesos, de hecho la Fiscalía estableció que la misma mujer aparecía declarando en más de 20 investigaciones, en todas con versiones diferentes
La otra dificultad también está relacionada con los testigos. Esta vez los testigos si eran reales y tendría información certera para completar la investigación pero todos fueron asesinados, entre ellos los mismos sicarios que mataron a Jaime Garzón, alias Elkin, Gilmar, San Pedro y Ángel, todos de la banda La Terraza
Lo que vieneLa Fiscalía en una nueva etapa del proceso estableció que durante los 15 años hubo un claro intento por desviar la investigación. Los testigos asesinados, las falsas declaraciones y los militares que huyeron de la justicia dejan para la fiscal del caso una evidente estrategia por engañar a la justicia
Para descifrar esta maraña la Fiscalía tomo cinco decisiones. Primero llamar a versión libre al general Rito Alejo del Rio, por ser él quien era comandante de la Brigada 13 del Ejército y el jefe del coronel Jorge Eliecer Plazas a quien se le tomará un nuevo interrogatorio
También solicitarán una declaración al jefe paramilitar alias Don Berna, para ampliar lo dicho por él hace varios años. Se llamará a versión libre al mayor retirado de la Policía Mario Duarte quien tendría información sobre la entrega de datos a los sicarios de La Terraza. Finalmente y muy importante, mantener vigente la posibilidad de declarar el asesinato del periodista como un crimen de lesa humanidad.




