¡Ellos no podrán ver el partido!
Caracol Radio habló con algunas de las miles de personas que por sus oficios no pueden ver el duelo Colombia - Brasil.

¡Ellos no podrán ver el partido!
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Salimos a las calles a buscar colombianos desafortunados, de aquellos que nunca se ganan una rifa, que los peores turnos de trabajo siempre les toca, que los agarran los trancones y que cuando hay un partido histórico de la Selección Colombia, con tarde cívica y todo, les toca "camellar"; eso son los hinchas mundialistas en diferido
"Toca trabajar, el usuario es el manda, el que lleva la papa a la mesa, una emergencia no da espera ni para el mundial". Médicos, enfermeras, vigilantes, guardianes del Inpec, conductores de Transmilenio y demás servicio público, operarios de empresas de servicios públicos, policías, soldados, CTI, empleados de restaurantes y almacenes que no cierran, vendedores ambulantes que viven del rebusque y hasta periodistas, todos con mucha fe en la selección, pero castigados en razón de sus oficios
"Nos toca esperar a ver que nos dicen, si podemos salir o nos toca quedarnos con las ganas, hay que obedecer", dijo uno de ellos
Muchos de estos colombianos ni siquiera pueden escuchar el partido, mucho menos hacer intentos por verlo. En el búnker de la Fiscalía, por razones obvias, los vigilantes tiene prohibido hasta el celular, pero eso sí, nos contaron cómo le hacen para enterarse del marcador: "Mi hijo me llama y dice papá gol de tal, vamos así. Es la única forma de enterarme", sostuvo uno de ellos
Algunos investigadores del CTI, no todos, a menos de seis horas del partido no saben si pueden verlo o escucharlo, a pesar de que el resto de compañeros tiene la tarde libre por cuenta del fiscal general. "No han dicho nada, no sabemos sinos dejan ir o toca seguir de largo"
Los guardianes del Inpec, irónicamente, esperan que los detenidos les informen como va el partido, ellos en la cárcel no tienen derecho ni a radio. "Toca con los internos, cuando griten sabemos que algo pasó"Los conductores de Transmilenio y demás vehículos de servicio público ni siquiera pudieron contestar las preguntas que les hicimos. Hasta eso les tienen prohibido, pero uno curtido y sin quitar la vista de panorámico aseguró que los pasajeros no disimulan la alegría o la tristeza. "A los que trabajan les toca el turno normal, acá sentado ni audífonos siquiera se pueden tener"
Otros, a quienes la tarde cívica es más un castigo que un regalo, son los operarios de empresas de servicios públicos. Gas, acueducto, energía y telefonía. "Que tarde cívica toca es camellar"
A los del acueducto los encontramos en un enorme hueco tapando un escape de agua y tienen claro que en medio de barro ni celular pueden tener, pero acuden a la solidaridad de los conductores para que les digan cómo va el partido. "Uno les pregunta cómo va y ellos nos dicen o pitan ya uno sabe como es la vaina"
Saben que su responsabilidad esta primero, así en el Distrito Capital en gobierno halla ofrecido una tarde libre a sus funcionarios. "Los administrativos son los afortunados, hasta pantalla gigante tienen; nosotros al hueco", señaló uno de los obreros
Estos colombianos son apenas una muestra, pequeñita, de los que llamamos los mundialistas en diferido, a los que tardes cívicas sólo les significa más trabajo.




