Ya comienza el Festival de la Leyenda Vallenata

Predomina la alegría del vallenato recordando a quienes ahora están de 'parranda celestial'.

“Ya comienza el Festival, vinieron a invitarmeya se van los provincianos que estudian conmigo,ayer tarde que volvieron preferí negarmepa' no tener que contarle a nadie mis motivos,yo que me muero por ir y es mi deber quedarmeme quedo en la capital por cosas del destino”Tienen razón los que piensan que la canción ‘Ausencia sentimental’, del compositor guajiro Rafael Manjarréz Mendoza, es la más fiel radiografía de la nostalgia, el sentimiento en trance del que se encuentra lejos y la memoria viva que busca en los recuerdos un presente igual o mejor, pero que al recibir “las razones de sus compañeros”, todo se torna diferente

El himno del guayabo, ese que no produce el trago, me tiene hoy sentado frente al computador para volver a repasar los episodios del Festival de la Leyenda Vallenata, andar por los caminos que el compositor recorrió a la distancia con su pensamiento, y caigo en cuenta que “hay cosas que hasta que no se viven no se saben”

La canción ‘Ausencia sentimental’, ganadora del Festival de la Leyenda Vallenata en 1986, hace 28 años, tiene sabor a parranda, a música, a encuentro con amigos, a nostalgia, a ‘Hurtado’; ingredientes que la incrustaron en el corazón de un pueblo como la más querida de todas las inéditas

Silvio Brito, intérprete de la canciónPersonas, lugares y hechos hacen parte vital de la estructura de esta inspiración que nació muy lejos de Valledupar, pero cuando fue escuchada por la multitud se sembró para siempre en la plaza ‘Alfonso López’ al lado del legendario palo e’ mango, hasta llegar a convertirse en el himno del Festival de la Leyenda Vallenata

Con el paso del tiempo la canción ha dejado regados pedazos del alma vallenata, porque muchas personas por quienes pregunta el compositor partieron a otra parranda, la parranda celestial. Ellos, siguen presentes en la memoria de todos desde que la voz del cantante Silvio Brito la divulgó por los medios de comunicación y se metió en el corazón de los que saben que “el que nunca ha estado ausente no ha sufrió guayabo”

Los años han pasado, y los que se encuentran lejos de allá se quieren venir para el Festival. Precisamente, desde Canadá un cesarense narra, sin cantar, lo mismo que Rafael Manjarréz sintió en Bogotá en 1977, cuando compuso su célebre canción

“A medida que se acercan los días para que comience el festival mi corazón se arruga de tristeza. Estoy tan lejos que doy un paseo con mi pensamiento por los lugares comunes donde se hacen las competencias y me invade un desosiego enorme. Esa canción de Rafa Manjarréz la vivo y la siento acá con mayor intensidad. Ahora con el recurso del Internet tendré un pequeño respiro a la nostalgia y es escuchar el Festival Vallenato por Radio Guatapurí”

A la distancia se calca la nostalgia del amigo por la ausencia sentimental que no le permite escuchar en vivo un acordeón bien tocado, un verso bien improvisado, el desfile de piloneras o una canción alegre o llena de sentimiento. Él, como muchos en Colombia y el mundo se mueren por venir, pero su deber es quedarse por diversas circunstancias de la vida

Seguramente, los que no podrán venir son muchos, las preguntas continuarán repitiéndose y son tantos los ausentes que el camino hacía Valledupar está bañado con lágrimas. Y ahora más cuando no podrán ir a Jardines del Ecce Homo a Diomedes visitar

No tengo respuesta si todavía en el corazón del compositor su negra del alma vive sin pagar arriendo, pero de lo que si estoy seguro es que continúan contándose las anécdotas y los cuentos buenos, que el palo é mango sigue en la plaza igual, que los guajiros no faltarán y que ‘Ausencia sentimental’ se escribió en el pentagrama del alma logrando correr como gotas de amor mezcladas con nostalgias, por los recovecos del corazón de nuestro amado Valledupar

“El que nunca ha estado ausente no ha sufrío guayabohay cosas que hasta que no se viven no se saben,creo escuchar en el aire un paseo bien tocadodeliro esperando que alguien me llame del Valle”

Por Juan Rincón Vanegas

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