Bucaramanga, de emergencia sanitaria por basuras
Una de las principales ciudades de Colombia vive bajo el temor de no tener donde depositar sus desechos.


Horas antes del primero de octubre los habitantes del Área Metropolitana de Bucaramanga estaban en vilo pues no se sabía si las 700 toneladas de basuras que se producen a diario se iban a quedar en las calles
Un juez había ordenado desde hacía 18 meses antes el cierre del relleno sanitario del Carrasco, ubicado entre Bucaramanga y Girón
La orden judicial se constituía en otro de los mecanismos para defender a los habitantes del barrio El Porvenir, contiguo al botadero de basuras, quienes en el pasado ganaron una acción popular para sellar ese sitio pues siempre han denunciado afectaciones ambientales
En medio de la encrucijada generada por no saber qué hacer con las basuras, el alcalde de Bucaramanga Luis Francisco Bohórquez Pedraza anunció que los residuos sólidos serían transportados a Cúcuta
Ese hecho iba a generar un aumento en el valor de la factura del aseo
Ante las protestas de los habitantes de la frontera, las autoridades comenzaron a considerar otros posibles destinos, por ejemplo, Barrancabermeja y Aguachica, en el sur del Cesar
Sin una definición clara y poco antes de la hora cero los 4 alcaldes del Área Metropolitana de Bucaramanga determinaron prorrogar la figura de la emergencia sanitaria por decreto lo cual hizo que las basuras siguieran disponiéndose en el Carrasco
Semanas atrás, también por decreto las autoridades habían adoptado una ruta del reciclaje para aminorar el volumen de basuras que llegan al relleno sanitario
La Procuraduría General ha estado pendiente de la evolución del problema de las basuras y ha anunciado que trata de determinar si hay conductas omisivas, negligentes o morosas por parte de las autoridades de 17 municipios que disponen residuos en el Carrasco que nunca se cerró.




