Claman ayuda del sobreviviente del edificio Space que está paraplejico
La señora Érika Mazo reportó que la condición de salud de su esposo es sumamente delicada en este momento.


La familia del vigilante Jesús Adrián Colorado, sobreviviente con graves secuelas en la tragedia del Edificio Space de Medellín clamó ante la constructora Lérida CDO, las autoridades y la comunidad para que no los dejen solos y abandonados a su suerte, ante el tamaño de sus necesidades.-En diálogo con Caracol Radio, la señora Érika Mazo, esposa del vigilante gravemente afectado por lesiones que lo dejarán parapléjico, confesó que su familia está viviendo un período de mucho dolor, angustia por el estado de su pareja y padre de sus hijos, como también dificultades económicas para atenderlo en forma adecuada.-Admitió que la EPS que lo tiene afiliado le suministra las atención en salud, necesarias para su recuperación, pero aseguró que algunas de los elementos que requiere para ese proceso NO forman parte del POS, y por ello deben ser comprados por la familia de sus pocos recursos.-“Yo tengo muchos gastos con los niños, el arriendo la comida, y todo los asumo con el medio sueldo que me da la empresa (de vigilancia) y eso lo tengo que tasar”, dijo la señora Mazo, esposa del vigilante lesionado.-Explicó que esos recursos no le alcanzan para comprar los medicamentos y otros insumos necesarios para atender a su esposo, por lo cual ha pedido la colaboración de la constructora, de la empresa de vigilancia y hasta la comunidad en general.-“Todo eso es caro, enjuagues bucales deben ser medicados, pañales para adultos, son caros, y las cremas (para evitar las escaras) mucho más y yo no tengo de dónde comprarle eso a él; además debo pagar cuatro pasajes diarios para llegar de mi casa hasta la Clínica donde está en cuidados intensivos”, manifestó la señora Mazo.-Reveló además que, quince días después del siniestro del Edificio Space, sus dos pequeños hijos empiezan a sentir las consecuencias de este drama familiar, por la condición de salud y la ausencia de su padre: “A los niños les empezó afectar, niña de 9 años y un niño de 6, pues el papá era muy pendiente de ellos; un día el niño fue a verlo y se enfermó, a él le dolió mucho, y él lo que hizo fue cerrar los ojos para no ver el sufrimiento de ellos, si yo no lo he podido superar esto, mucho menos ellos”…“Está estable, en cuidados intensivos, él está muy jodido, los pulmones y la columnas, llevo quince días esperando y esperando estoy y decir que mejora no”… Yo no estoy encima de nadie, ellos sabe que me dañaron la vida, el daño que le hicieron a él, a los niños y a mi familia, ni con todo el oro del mundo reponen el daño que hicieron”, remató la señor Mazo en su clamor por una mayor solidaridad de la empresa Lérida CDO, en este momento de drama que vive su familia.-La Señora Mazo vive en el barrio Caicedo en el oriente de Medellín con sus dos hijos de seis y nueve años, y debe desplazarse a diario hasta el suroccidente de la ciudad donde está la UCI de la Clínica Las Américas para atender las necesidades del sobreviviente Jesús Adrián Colorado, de 32 años
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