Gobierno dice que las Farc están “acorraladas” pero los hechos no le dan la razón

La Política de seguridad de Santos ha reportado victorias militares durante los primeros 36 meses de gobierno, pero también hechos negativos opacan casi por completo las victorias.

El gran giro lo dio el año pasado al confirmar el inicio de un proceso de paz con las Farc. En su último informe anual el ministerio de Defensa asegura que las Farc están acorraladas y a la defensiva y que su rango de acción se redujo a solo 132 de los más de mil municipios del país y que sus hombres en armas son menos de ocho mil. Sin embargo, las cifras quedan en el olvido cuando los colombianos ven por televisión que guerrilla logra hacer un retén y controlar una carretera a 10 kilómetros de la tarima donde intervenía el presidente ante los indígenas en Toribio Cauca. El informe entregado por el ministerio en marzo de este año también dice que las Farc dejaron de combatir a la Fuerza Pública y se limitan a sembrar explosivos y atacar la infraestructura. Conclusión que queda en duda con las bajas constantes que han sufrido las tropas oficiales, en dos oportunidades en el último año en Guajira y Arauca el número de soldados caídos ha superado los 10. En los dos casos el Ejército fue golpeado cerca de la frontera con Venezuela, donde tanto las Farc como el ELN mantienen fortaleza. El experto en seguridad John Marulanda dijo a Caracol Radio que los golpes a la guerrilla se siguen dando pero con menor intensidad y el Ejército ha recibido golpes más duros que en el pasado. Considera que en algunos casos “hay falta de liderazgo y conducción de las tropas en el terreno y que algunos comandantes deben estar más metidos en su misión”. Según Marulanda en el gobierno Santos “hay menos empatía y conexión del presidente con las tropas y con los mandos” y hechos como “parar el desfile militar del 20 de julio para que el presidente saludara a su hijo” no son buenos para la moral de los soldados, “el Ejército es del Estado y no del presidente” señaló. Una visión más optimista sobre el trabajo de las Fuerzas Armadas y la estrategia de presidente Juan Manuel Santos la expresa el general Jaime Ruiz Barrera, presidente de la Asociación de Oficiales Retirados, quien respalda la tesis del gobierno según la cual las Farc llegaron a negociar por la presión de las tropas. Ruiz Barrera, recuerda que durante este gobierno fueron abatidos, alias El Mono Jojoy, alias Alfonso Cano, quien era el máximo cabecilla al momento de su muerte hace dos años en departamento del Cauca. En su opinión, las Farc en este momento “son una montonera sin mando, desmotivada y sin futuro”, porque también ha perdido durante este gobierno a 43 de sus mandos medios, entre cabecillas de frente y columnas móviles. También dice que las Farc están golpeadas por las desmovilizaciones que ocurren a diario. En relación con la seguridad externa Colombia debe incrementar sus dispositivos en las fronteras, silenciosamente Venezuela continúa fortaleciendo la presencia militar en la frontera con Colombia con todo tipo de armamento, en el caso de Ecuador la frontera sigue siendo la puerta de entrada de armas y el refugio de los milicianos que permanentemente atacan la infraestructura minera en Putumayo y Nariño. EL PROCESO DE PAZEn tres meses el gobierno deberá definir la suerte del proceso de paz con las Farc, en noviembre vence el plazo fijado por el presidente Juan Manuel Santos para lograr un acuerdo con las Farc y deberá anunciar si lo prolonga o no pues hasta el momento solo hay un documento firmado sobre uno de los seis puntos

Si bien la paz es un anhelo de casi todos los colombianos, para la mayoría ha sido difícil entusiasmarse con el proceso. En La Habana “van a firmar un acuerdo pero de ahí a que vaya a terminar el conflicto no estamos cerca” advierte John Marulanda. Señala que antes “vamos a enfrentar una oleada de violencia significativa por todos los residuos” de los grupos armados que se van a mantener apegados al narcotráfico. “Todo el continente está viviendo violencia por el narcotráfico y nosotros no podemos ser la excepción porque somos los principales productores advierte”. En este punto si coincide el genera Jaime Ruiz, “mientras estos grupos no renuncien al narcotráfico no habrá ninguna posibilidad de paz” señala. Ruiz considera que las Farc no están interesadas en firmar la paz si no en las ventajas que les da estar sentadas en la mesa de diálogo, sin embargo, aclara que los retirados agremiados en Acore, respaldan al presidente Juan Manuel Santos en el intento de lograr la paz, “porque es su obligación constitucional y el anhelo de los colombianos”

Si se firma el acuerdo de paz su éxito también dependerá de la unidad que haya en los mandos medios de las Farc en torno a lo que acuerden los negociadores de La Habana.

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