Tumaco, entre el miedo y la esperanza
Allí los ciudadanos son intimidados y obligados a pagar extorsiones. Muchos, ante la imposibilidad de hacerlo, han tenido que dejar sus negocios y están amenazados.


El puerto de Tumaco, ubicado en el Pacífico nariñense, vive una de las crisis más difíciles de su historia, el temor se ha apoderado de sus habitantes quienes ven con preocupación como la extorsión campea, pues ni siquiera el ciudadano de a pie, ‘el que rebusca’ se libra de ésta
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Mototaxistas, vendedores de minutos, propietarios de pequeños almacenes y grandes empresarios son intimidados y obligados a pagar extorsiones. Otros ante la imposibilidad de hacerlo han preferido cerrar sus puertas
En la ciudad pocos quieren hablar del tema, tímidamente lo mencionan porque además aseguran no tener confianza en la autoridades y en el sistema judicial
En contraste con esta situación en la playa del morro, uno de los sitios turísticos más atractivos de la región, los propietarios de los hoteles prefieren no hacer eco a la problemática pues consideran que esto disminuye la afluencia de personas. Por ello le hacen frente a la situación y pese a lo que ocurre creen que deben seguir adelante para proteger su patrimonio y sobre todo para cumplir con los créditos adquiridos para levantar las edificaciones que le cambiaron la cara al sector y ampliaron la oferta turística.




