Las perlas en un proyecto de ley
Está a punto de ser ley un proyecto del Ministerio de Cultura que busca fijar las condiciones para proteger, visibilizar y recuperar, el patrimonio cultural sumergido en nuestros mares.
Está a punto de ser ley un proyecto del Ministerio de Cultura que busca fijar las condiciones para “proteger, visibilizar y recuperar”, el patrimonio cultural sumergido en nuestros mares. En otras palabras, galeones, artefactos navales y restos humanos, entre otros, que lleven más de 100 años en el lecho de mar. El proyecto 185 / 12 Senado ya pasó por la Cámara. Allí fue defendido con ahínco por la ministra de Cultura. De él saben muy poco los colombianos pese a que lo que hay en el fondo de nuestros mares puede valer entre 7.000 y 10.000 millones de dólares. El proyecto parece bien intencionado y puede ser una salida para evitar el saqueo de los tesoros que no alcanzaron a llegar a España en la Conquista. Pero sus bondades no están plenamente demostradas. Uno de los problemas está en las definiciones. El proyecto define “el patrimonio cultural sumergido como todos aquellos bienes producto de la actividad humana, que representen una manifestación cultural y que se encuentran permanentemente sumergidos en aguas internas, fluviales y lacustres…)”. Pero quedan por fuera de esta definición de patrimonio, los hallazgos de perlas, piedras preciosas, semipreciosas y el oro en lingotes o monedas
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En este punto es donde están las críticas al proyecto porque consagra que habrá una remuneración “al contratista hasta con el 50% del valor de los bienes que no constituyen patrimonio cultural de la Nación. En este caso el Ministerio de Cultura podrá optar por pagar esta remuneración hasta con el 50% de las especies rescatadas que no constituyan patrimonio cultural de la Nación o con su valor en dinero”. Es decir, el socio del Estado que participó en el rescate puede recibir monedas, lingotes, que se supondría debería ir a los museos. “Las exclusiones anteriormente expuestas, generan un peligro eminente al fomentar la búsqueda de empresas denominadas en el argot común como “caza tesoros” cuyo interés principal es este tipo de hallazgos”, advierte el senador Carlos Baena, quien se apartó de los otros compañeros de ponencia
A lo anterior se suma una carta del profesor Claire Smith, presidente del Congreso Mundial de Arqueología, que en carta del pasado 17 de abril le pide al presidente Santos y a su ministra de Cultura que retiren el proyecto y se dé espacio a un amplio debate debido a “las múltiples interpretaciones que la noción de patrimonio acarrea”. Igual preocupación había expresado la Unesco en 2011 cuando el proyecto pasó por la Cámara. Por algo lo dirán. LEA: Facsímil de la cartaCiertamente: por dramática, bien argumentada y unos personajes bien caracterizados, vale la pena ver “La Cacería”, una película danesa dirigida por Thomas Vinterberg y protagonizada por Mads Mikkelsen (que representó a Stravinsky en Coco Chanel). Todo sobre cómo una fantasía infantil puede acabar con la vida de un adulto.




