El bajo mundo del contrabando
En Cúcuta es normal ver en las calles la venta de combustible de contrabando, la apertura de negocios cuya base son productos del vecino país.


La cultura de la "ilegalidad" prima en todos los renglones de la economía local, y a este fenómeno se atribuye en parte, el impacto sobre la crisis de la región
En la zona de frontera la mayoría de los sectores están "permeados" por esta actividad ilegal, la venta de productos provenientes de Venezuela que inundan el mercado y mantienen comprometido a un grueso número de familias, por la carencia de oportunidades laborales
En Cúcuta es normal ver en las calles la venta de combustible de contrabando, la apertura de negocios cuya base son productos del vecino país, el comercio de víveres, textiles, materiales de construcción, carnes, gas, manufacturas, plásticos, entre otros, por lo atractivo que resultan sus precios y porque este mercado es el que resulta más viable para todos en el eje limítrofe
Uno de los contrabandistas asegura que "se volvió costumbre esto, todos buscamos algo para llevar a la casa y esto nos ha tocado hacer. ¿De qué más vivimos, si no hay nada que hacer? Acá no viene nadie a ayudarnos a que la cosa cambie, acá sólo aparece la policía o la guardia para perseguirnos y pedirnos plata, hasta acá también llega la corrupción"
Y es que este fenómeno ha provocado, "una muerte empresarial" en el comercio. La estampida de desafiliados es grande. La Directora de Fenalco en Cúcuta, Gladys Navarro, asegura que "frente a este panorama es muy difícil competir, nuestros afiliados nos hacen llegar su preocupación. El contrabando es uno de los tantos factores que hoy son una desventaja para nosotros"
Las autoridades no tienen estadísticas de los efectos nocivos que genera el contrabando, son incalculables, millonarias las pérdidas, en una región del oriente del país donde lo legal pasó a un segundo plano y donde se busca no la forma de vivir, sino de sobrevivir en medio de la dura recesión económica




