Campesinos condenados a 60 años por la justicia indígena denuncian arbitrariedades
El caso llegó hasta el despacho del defensor de Pueblo, Jorge Armando Otálora, quien visitó recientemente la Cárcel de San Isidro en Popayán y ordenó acompañamiento directo.
Caracol Radio conoció la historia de tres hermanos que fueron condenados a 60 años de prisión por la justicia indígena. Sin embargo, trece años después de estar tras las rejas demostraron que ellos no podían ser condenados por un cabildo porque no son indígenas si no campesinos. Hasta el momento, no han logrado que su caso pase a la justicia ordinaria para poder tener un abogado y un debido proceso en el cual puedan demostrar su inocencia. El caso llegó hasta el despacho del defensor de Pueblo, Jorge Armando Otálora, quien visitó recientemente la Cárcel de San Isidro en Popayán y ordenó acompañamiento directo a los hermanos Edwin, Dufer y Jair Quintero García. Si se confirman las irregularidades denunciadas por los detenidos la Defensoría intervendrá en el proceso. Los hermanos Quintero además denuncian que fueron condenados sin poder ejercer su derecho a la defensa. También relatan que la condena impuesta fue exactamente la pedida por la familia de las víctimas. A los tres los acusan de complicidad en un homicidio del que dicen ser inocente. Recientemente el único testigo en su contra se retractó de la acusación. La justicia indígena no permite la redención de la pena, es decir, que si no logran defenderse pasaran el resto de la vida en la cárcel. En el patio donde se encuentran en el centro penitenciario San Isidro en Popayán están rodeados por más de 120 indígenas.




