Farc piden un diálogo sin estorbos y critican "ladridos feroces" del Gobierno
Las Farc expresan además su deseo de que "el diálogo se desenvuelva de manera efectiva, expedita y en el menor tiempo posible".
Las Farc quieren que el diálogo de paz con el Gobierno de Juan Manuel Santos "esté libre de estorbos" y de "amenazas", al tiempo que criticaron los "ladridos feroces que salen del Ministerio de la Defensa"
"No debería colocarse como estorbo, por ejemplo, eso de hacer pender amenazas sobre el proceso (...) Poco aportan los ladridos feroces que salen del Ministerio de la Defensa", señala el grupo guerrillero en un comunicado publicado desde La Habana y titulado "Reflexiones sobre la agenda de La Habana III"
La nota no precisa cuáles son esos "ladridos" del Ministerio de Defensa, cuyo titular, Juan Carlos Pinzón, anunció hace unos días que las Fuerzas Armadas crecerán en los próximos dos años con la incorporación de 25.000 nuevos miembros
Las Farc expresan además su deseo de que "el diálogo se desenvuelva de manera efectiva, expedita y en el menor tiempo posible", y señalan que "su duración estará sujeta a evaluaciones periódicas de los avances"
Tras la instalación el pasado 18 de octubre en Oslo, Noruega, de la mesa de diálogo entre el Gobierno de Colombia y las Farc, las partes sostendrán la próxima semana un encuentro preparatorio del diálogo formal que se abrirá el 15 de noviembre en La Habana, sede permanente de las negociaciones
En el comunicado las Farc insisten en que no existe una "agenda paralela" en este diálogo
"El proceso ha tenido diferentes momentos, pero es un mismo conjunto que no se puede someter a esquemas tecnocráticos que lo descuarticen en etapas o fases simplistas que den la idea equívoca que de lo que se trata es de un itinerario breve de la capitulación insurgente a partir de promesas insustanciales del Gobierno", advierten las Farc
La agenda de los diálogos del Gobierno con las Farc tiene como ejes buscar una solución al problema de la tierra, la dejación de las armas por parte del grupo guerrillero, la entrada de los rebeldes desmovilizados en la vida política, la solución al problema del narcotráfico y la reparación a las víctimas del conflicto que sacude a Colombia desde hace casi medio siglo.




