Del miedo a la esperanza
El mundo volvió a mirar a Medellín con otros ojos, con una mirada limpia, y, por supuesto, el mundo regresó a esta ciudad.

Una época de zozobra y de tremendos problemas sociales que para muchos aún no termina por la existencia aún de fenómenos de violencia en algunos sectores de la ciudad, la presencia de bandas criminales, combos delincuenciales, pandilleros y otros problemas que todos reconocen, pero que van también en camino al control social, judicial, policial. Todos confían en que tarde o temprano habrá de desaparecer
Hace diez años Medellín empezó a mostrar otro rumbo y los deseos de cambiar no solo la imagen ante propios y extraños, sino la vida misma en esta ciudad que estaba encerrada, que había perdido su vida nocturna, y tenía muy deteriorada su capacidad de soñar
Sus gobernantes, la dirigencia política y gremial, las empresas, los medios de información y la comunidad lo entendieron y pusieron a rodar, pusieron en marcha muchos sueños y proyectos, sus nuevas formas de convivencia y de encuentro, de movilidad y transporte
Con un sistema Metro que ya se consolidaba como la empresa de mayor aceptación, mejor imagen y más aprecio de la ciudadanía, Medellín quería demostrar que podía resurgir, alzarse de esos escombros que dejó el narcoterrorismo y la desaparición del principal capo del narcotráfico en el país
Y empezaron las propuestas y proyectos con visión futurista y alcance para tener una ciudad de clase mundial, aupada por las nuevas generaciones de dirigentes políticos, las nuevas concepciones de la transformación urbanística y las propuestas de jóvenes profesionales preparados y entrenados en el exterior
Durante la administración del alcalde Luis Pérez Gutiérrez se lanzaron y propusieron proyectos que permitirían pensar y trabajar en esa transformación. Entre ellos estaban los relacionados con la movilidad, la construcción de vías urbanas, el proyecto del Metrocable del nororiente de Medellín, los centros de salud, entre otros. Llegaron los nuevos líderes políticos, con nuevos Movimientos ciudadanos que buscaron en la propia comunidad las ideas para desarrollar en una eventual administración municipal, y también consultaron esas necesidades y sueños de todos los estamentos de esta capital
Y llegaron a la Alcaldía de Medellín por esos Movimientos ciudadanos, para consolidar y materializar una forma distinta de hacer política y administración pública, basada en la transparencia y la urgencia de dar respuestas a las necesidades de la gente
Aprovechar hasta el último pesos en la ejecución de obras para la comunidad y para la transformación, física, urbanística, cultural y social de esta ciudad
El alcalde de entonces Sergio Fajardo Valderrama, hoy gobernador de Antioquia, propuso a sus conciudadanos transformar a Medellín en una urbe educada, segura, moderna, y con gran capacidad para la convivencia, una ciudad del tercer milenio, de clase mundial
Pero, por encima de todo, el gobierno le propuso a la ciudadanía pasar del miedo a la esperanza
La propuesta y el trabajo de su gobierno, en el período 2004-2007, quedó consolidado en la ejecución de esos proyectos de transformación de la ciudad y la generación de una nueva actitud, especialmente basada en la Transparencia, la Educación, la Participación social y las veedurías; la Cultura Ciudadana; la Seguridad y la convivencia; el manejo del Espacio público como un bien público
El periodista, investigador y escritor Alonso Salazar Jaramillo formó parte de ese equipo de trabajo del alcalde Fajardo, como su Secretario de Gobierno. Administró las relaciones con la clase política, con los empresarios y lideró el contacto directo de la alcaldía de Medellín con la ciudadanía
Se retiró para aspirar a ocupar el puesto de su jefe y tomar el relevo en esa administración de Medellín, para continuar los principales proyectos de desarrollo y transformación, proponer sus propias iniciativas, y cimentar aún más la seguridad y la lucha contra la violencia y el crimen
Esas propuestas llevaron a Medellín a tener una nueva imagen, a convertirse en un lugar atractivo para los negocios, las convenciones, los congresos y asambleas internacionales, las grandes ferias, léase Colombiamoda, Colombiatex, Congreso de la Lengua, visitas de Reyes de España, y numerosos académicos y escritores, la Asamblea General de la OEA, crecimiento del turismo receptivo y en particular el de la Feria de las Flores, las épocas de navidad y fin de año con sus alumbrado.



