Alternativas rentables para desechos pesqueros en Colombia
En el puerto de Buenaventura se tiran al ambiente unas 2.400 toneladas de huesos, pieles y escamas de pescado al año, subproductos a los que se les podría sacar provecho.

De los extensos 1.300 km de la costa Pacífica colombiana, que comprende los departamentos del Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño, se extrae el 80% de la producción pesquera del país. El epicentro de esta actividad es Buenaventura, donde cerca de 3.000 pescadores industriales y artesanales extraen al año unas 70 mil toneladas de frutos del mar
Consecuencia de esto, en el puerto de Buenaventura se tiran al ambiente unas 2.400 toneladas de huesos, pieles y escamas de pescado al año, subproductos a los que se les podría sacar provecho. Con la voluntad de las autoridades y el gremio, se lograría un desarrollo sostenible tanto para los pescadores artesanales como industriales. Es por eso que el Grupo de Investigación en Eficiencia Energética y Energías Alternativas (GEAL), de la Universidad Nacional de Colombia en Palmira, centró sus estudios en la formulación de estrategias de producción más limpias que aprovechen los desechos, minimizando los impactos ambientales y generando productos con valor agregado al sector pesquero
La investigación contó con cinco trabajos de grado orientados hacia la búsqueda del aprovechamiento agroindustrial de los residuos pesqueros. Gracias a ellos, se halló gran cantidad de proteínas y minerales en los sobrantes sólidos, que tendrían uso en la elaboración de productos con valor agregado
Además, los científicos encontraron en los residuos líquidos y grasos que emanan de la industria pesquera una posible opción para la fabricación de biodiésel, que los mismos productores podrían utilizar en sus empresas
De igual forma, las estructuras óseas desechadas presentan alto contenido de carbonato de calcio, que según la profesora Judith Rodríguez, directora de GEAL, "es un mineral con gran potencial de uso agroindustrial, el cual podría incorporarse en algunos alimentos de consumo humano"
El ingeniero Juan Carlos Clavijo, integrante del proyecto, concluye: "Las ideas que apuntan a la transformación del sector pesquero han fracasado por la falta de articulación entre los actores de la cadena pesquera y acuícola. Por un lado, hay carencia de un marco legal para el sector, con enfoque participativo; por otro, faltan herramientas administrativas, lo que impide un pleno desarrollo de las organizaciones"



