Cuatro violentos atentados dejaron 21 personas muertas y más de cien heridas la última semana
Cuatro atentados, que han sido calificados por la comunidad internacional como execrables, criminales e inaceptables, sacudieron el sur del país.


En la última semana se vivió una escalada terrorista, la más grave de los últimos meses en Colombia. Cuatro atentados, que han sido calificados por la comunidad internacional como “execrables”, “criminales” e “inaceptables”, sacudieron el país
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Hasta el momento, 21 personas han muerto a causa de las explosiones y cerca de cien han resultado lesionadas, incluyendo algunas que han activado controladamente vehículos cargados con explosivos con los que se pretendían atentar contra población. El primer atentado se vivió en Tumaco, Nariño. Allí un triciclo bomba cargado con 40 kilos de pentolina explotó frente a la estación de policía del municipio causando la muerte de once personas, heridas a otras 70 y pérdidas materiales cercanas a los 8 mil millones de pesos. Las personas que murieron durante el atentado fueron identificadas como Otto Lukas, líder deportivo; Carlos Humberto Cuenú; Carlos Rodríguez, patrullero del Tránsito de la Policía; Rubén Darío Escorcia; Héctor Hernán Kikarquen, de la Sijin; Aura Dalia Quiñónez; Teódulo Quiñones, un anciano que murió de infarto al saber que su hija estaba entre las víctimas y Mencha, la niña hija de Teódulo
Caracol Radio estableció que justo en el momento en que ocurrió el hecho terrorista se cumplía una reunión presidida por el comando de la Regional 4 de la Policía, con presencia de un general, siete coroneles y cuatro fiscales que preparaban una estrategia para reforzar la lucha contra el narcotráfico en la costa pacífica nariñense
Sin reponerse aun de este hecho, el país fue sacudido por otro atentado en Villa Rica, departamento del Cauca, donde siete personas perdieron la vida, hubo varios heridos y decenas de personas lo perdieron todo. La explosión acabó con comercios, viviendas y rompió los sueños de muchos lugareños
También murieron en ataques de las Farc dos miembros de la Fuerza Pública en la vía que comunica a Remedios con Segovia, en Antioquia y una persona más falleció luego de una explosión en Cajamarca, departamento del Tolima
En todos los casos, la violencia causó muchas lágrimas y generó temor y angustia entre los afectados, porque además de perder a sus seres queridos, su futuro es incierto debido a que la mayoría de sus bienes quedaron destruidos
Hoy aguardan con esperanza una decisión firme del gobierno nacional para que les entregue ayudas reales que les permita recuperar lo perdido, al menos en parte, y tener las herramientas que les permita volver a sus actividades cotidianas




