Ácaros revelan salud de reservas forestales del Valle
Hablar de ácaros puede producir comezón, picazón y repulsión, incluso puede causar sensaciones negativas asociadas a las alergias. De esta subclase de arácnidos existen en el mundo casi 50.000 especies descritas, y se estima que entre 100.000 y 500.000 aún no han sido clasificadas.

Investigadores de la Universidad Nacional en Palmira encontraron alta presencia de ácaros del suelo en Dagua, Yotoco y San Cipriano. Estos organismos revelan el óptimo proceso biológico en estos espacios naturales
Hablar de ácaros puede producir comezón, picazón y repulsión, incluso puede causar sensaciones negativas asociadas a las alergias. De esta subclase de arácnidos existen en el mundo casi 50.000 especies descritas, y se estima que entre 100.000 y 500.000 aún no han sido clasificadas. Sin embargo, lo que para los seres humanos resulta despreciable, para los suelos es absolutamente necesario. Aunque pertenecen a un grupo diferente al de los ácaros domésticos, las lombrices y artrópodos del suelo, en compañía de colémbolos y miriápodos, estos diminutos animales desmenuzan los desechos orgánicos que llegan al suelo, facilitando la descomposición de la materia orgánica y la mineralización del carbono realizada por microorganismos como bacterias y hongos. Científicos del Grupo de Investigación en Acarología, de la Sede Palmira, evaluaron en muestras de suelo de las reservas naturales de Yotoco, Farallones de Cali, San Cipriano, Escalerete, Dagua y el Páramo Las Hermosas, la diversidad de ácaros presentes en los suelos; esto, con el objetivo de caracterizar su diversidad en los suelos de estos importantes parques naturales del Valle del Cauca. Para realizar el análisis de los suelos, se recolectaron 120 muestras de la hojarasca, ubicada en un radio de un metro de las especies vegetales más comunes en estos lugares, tomando así muestras representativas asociadas a cada especie vegetal seleccionada. “Las muestras fueron almacenadas dentro de bolsas plásticas y llevadas posteriormente al laboratorio, donde se procesaron en embudos Berlese. Los ácaros atrapados en alcohol al 70% fueron montados en medio especial para su identificación taxonómica, es decir, para determinar qué clase de ácaros encontramos y a qué familia pertenecen, y así evaluar el estado de los suelos de cada sitio”, comentó la profesora Nora Cristina Mesa, directora del grupo de investigación.



